martes, 10 de marzo de 2015

Para conocer la Web 2.0 no hace falta la Universidad, para que esté presidida por la Ética y el Sentido Común es imprescindible

Hoy comienza la campaña electoral para el proceso de elección decanal de la FCD-UGR, esta reflexión entiendo que es la consideración primera que debo de realizar, antes incluso de pedir el apoyo de los miembros de la Junta de Facultad para ser su Decano.

El protagonismo y la influencia que tiene la información y las formas en que se disperse y se interactúe con ella, convierten a los profesionales de la comunicación y de la gestión de información en piezas claves para la configuración de un mundo, que puede seguir dominado por la propaganda y las narrativas destructivas interesadas o, por el contrario, uno presidido por el respeto a la dignidad humana y el acercamiento objetivo a la verdad.

En los tiempos en los que muchos están confundiendo la Enseñanza Superior que imparte la Universidad con un conjunto de pdf's y de podcats distribuidos por la Red, es necesario reivindicar la Universidad en general y muy especialmente la Universidad Pública, como un espacio de convivencia en tolerancia para la Educación Ética, donde se fomente el acercamiento a la verdad objetiva y a la vez el respeto supremo a la dignidad humana.

En ese sentido, las Facultades Universitarias son más que un espacio en el se imparten clases y donde se investiga para ascender en los rankings de producción científica. Quisiera siguieramos viendo los viejos templos universitarios, como espacios para la convivencia y para la maduración ética de los jóvenes que habrán de tomar las riendas de las instituciones y empresas del futuro, en particular y de los ciudadanos, en general.

En esa consideración ética y deontológica, el interés por el la Web 2.0 y las Redes Sociales, no es para nosotros sólo una cuestión de esnobismo. En ese Universo de las Redes, quedan por desarrollar muchas herramientas y muchos servicios, pero también queda por construir toda una nueva deontología profesional que responda a un universo de actividades inexistente hasta ahora

En ese sentido, los esfuerzos de conocimiento de la Web 2.0 que se están desarrollando desde la Facultad de Comunicación y Documentación del UGR, además de aportar fórmulas y técnicas, queremos que aporten un Bienhacer nacido de una Deontología Profesional que busque la verdad objetiva y a la vez la benevolencia del propio respeto a la dignidad humana, tal como formuló Karl Popper en el último de sus 12 principios para una nueva ética: "La crítica racional y no personal (u objetiva) debería ser siempre específica: hay que alegar razones específicas cuando una afirmación específica o una hipótesis o un argumento específicos nos parece falso o no válido. Hay que guiarse por la idea de acercamiento a la verdad objetiva. En este sentido, la crítica tiene que ser impersonal; pero debería ser a la vez benévola".

Los idealismos delirantes que dominaron el siglo XX (cuyas secuelas sufrimos todavía con especial crudeza) han intentado imponer "su orden", sin ética y sin objetividad.
  • ¿Qué importan los medios, si los fines de mi religión o mi ideología son tan nobles?
  • ¿Qué importa la ética, si la fe, o los principios inalienables, están por encima de todo?
  • ¿Qué importa la realidad, si mi idea es verdadera?
  • ¿Qué importa la dignidad de las personas, si la patria, el paraíso o la liberación, nos esperan?
Si las víctimas no se contaran por millones, daría risa.

Ahora que estamos empezando en este Nuevo Mundo 2.0, quisiera que el apoyo de la FCD-UGR lo fuera para que expresáramos nuestro deseo de participar activamente en la configuración del mismo, porque es un buen momento para plantear formulas que nos alejen de la locura que nos ha presidido en los últimos tiempos. La oportunidad está precisamente en la naturaleza objetivable y cuantificable que ofrecen las redes 2.0. Quisiera que diéramos una oportunidad al imperativo categórico, ahora que podemos dejar rastro objetivo de nuestra acciones y opiniones.