viernes, 19 de diciembre de 2014

En Defensa de la Universidad Pública

La Universidad Pública Española (el más destacado y riguroso instrumento de desarrollo e integración social alcanzado con el Estado del Bienestar en España) está en el punto de mira de la Contrarreforma de lo Público, que se está siendo llevada a cabo con la excusa de la Crisis. 

El ataque a Nuestra Universidad, la de todos los españoles, se está haciendo para beneficiar al negocio de las universidades privadas, y con el claro propósito de hacer valer la selección económica en la Educación Superior, por encima de la capacidad y el mérito que ha conseguido implantar el sistema universitario público. Es cierto que no se ha logrado una plena igualdad de oportunidades para todos los jóvenes españoles de cualquier clase, condición y procedencia, pero es innegable que (con un grandísimo esfuerzo, en ocasiones) ha sido posible ofrecer oportunidades a personas que difícilmente podrían haber aspirado a superar sus propios límites, si a todas las barreras sociales y ambientales, se hubiera unido en la Universidad la selección económica o social, como se está haciendo ahora, reduciendo los recursos de las universidades públicas, limitando sus posibilidad y las becas, eliminando así el apoyo a quienes más lo necesitan y convirtiendo el acceso a la Educación Superior en una selección económica.  

Durante los últimos años, mi compromiso con la defensa de la Universidad Pública, se ha materializado en el trabajo desde las aulas de la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Granada (FCD-UGR), en la que presto mis servicios; intentando ayudar a los estudiantes que me han sido encomendados cada curso, a encontrar respuestas a los grandes retos que está planteando la Nueva Era de la Información, que si está afectando a todos los sectores, no digamos al de la Producción, Gestión y Dispersión de la Información misma. En ese esfuerzo he hecho llegar a mis estudiantes la perspectiva que me aportaba el haber trabajo en la Administración en materia de Sociedad de la Información, releyendo esas nuevas realidades desde el ámbito de los profesionales de la Información, la Documentación y la Comunicación Audiovisual. 

Pero todo indica que sólo haciendo nuestro trabajo docente e investigador, incluso muy bien, no va a ser suficiente. Si no articulamos nuevas respuestas y no somos capaces de demostrar con una mayor presencia en el ámbito económico y social, lo imprescindible que resulta el liderazgo de la Universidad Pública en los procesos de creación y transmisión del conocimiento, habremos entregado nuestro futuro a poderes, que en la creación y difusión de conocimiento responderán a sus intereses particulares, y no a los principios de rigor, control público democrático y beneficio común a los que obliga la soberanía popular a la Universidad Pública Española.

He comprendido y asumido, que al alcance de cada uno de nosotros, hay un esfuerzo posible más, para colaborar en una defensa que entiendo une a la mayoría de los universitarios, tanto personal como estudiantes. Y he comprendido igualmente, que no siempre ese esfuerzo responde a lo que nos gustaría hacer, sino que, para que resulte eficaz, debe responder a hacer lo que mejor sepamos hacer cada cual.

Las circunstancias han hecho que en la FCD-UGR se de una ocasión para el compromiso; la elección del actual Decano como Defensor Universitario por el Claustro de la UGR hará que en breve tengamos que elegir uno nuevo, para encarar una etapa, que debe caracterizarse por una proyección y una influencia de la FCD-UGR, mucho mayor de la lograda hasta ahora. 

El hecho de haber tenido la fortuna de haber podido acumular una amplia y variada experiencia de gestión en la Administración, tanto universitaria, como regional y asociativo profesional, ha hecho inevitable el plantearme poner a disposición de mi comunidad universitaria dicha experiencia del modo más comprometido que está a mi alcance, expresando mi disposición de optar a ser Decano de mi Facultad, e intentar poner en marcha nuevas iniciativas que hagan posible una mayor implicación económica y social de un centro universitario que puede aportar mucho económica, social y profesionalmente a nuestro entorno, una vez demostrada con creces, la capacidad de aportar al desarrollo del conocimiento en el campo de las Ciencias de la Información.

No es una decisión nacida por generación espontánea, hace unos meses, en el momento de la elección para un segundo mandato del actual Decano, un grupo de compañeros ya formulamos un ofrecimiento de implicación en la dirección de la FCD-UGR en este sentido, que fue admitido en un primer momento y desdeñado al articular el equipo de decanal. Ahora el ofrecimiento a la colaboración se realiza formulando la disposición a encabezar el proyecto y coordinar un equipo integrador en el que las capacidades y disposición de cada uno sume globalmente en ese hacer algo más, que lo que venimos haciendo.

Esta disposición, materializada en la formulación de mi candidatura al Decanato de la FCD-UGR, debe ser entendida como la propuesta de un consenso, que debe comenzar con el reconocimiento a todos los equipos de dirección que han liderado la Facultad desde su origen, y especialmente a aquellos que han tenido que afrontar los procesos de crecimiento y transformación de la misma, incluso a costa de grandes sacrificios. 

Muy bien tuvieron que hacerlo, quienes han ido encabezando la Facultad, y mucho, y bien tuvieron que sembrar, para que ahora estemos recogiendo los brillantes frutos que se están cosechando; la mejora en las categorías profesionales de un buen número de profesores de la Facultad o el gran número de publicaciones de impacto, que nos sitúan a la cabeza de las Facultades Universitarias Europeas en Information Science, son una prueba clara. Aunque hay que reconocer que una buena parte de las mejoras logradas se circunscriben al ámbito profesional personal, sin que haya habido una correspondencia con un aumento en la proyección de la FCD-UGR y de los profesionales que egresa.

Por lo tanto, esta candidatura debe ser considerada como un reclamo para un cambio de estilo, en la tensión y en las prioridades que nos mueven como centro universitario. En el escenario de transformaciones que se están produciendo alrededor de las Tecnologías y los Negocios de la Información y la Comunicación, un centro como este debe ser un referente social, económico y profesional de primer orden, tanto en lo que se refiere a la formación académica, como en la promoción de actividades económicas y sociales asociadas a la información, su gestión y difusión.

La FCD-UGR puede y debe seguir siendo excelente en lo investigador, y debe aspirar a ser un referente profesional y un actor económico y social mucho más activo, incluso como una reválida de esa incuestionable excelencia investigadora. Si las aportaciones de los investigadores de la Facultad han sido apropiadas y útiles, para la Ciencia y su gestión, también lo deben poder ser para otros sectores, estando obligados a abrirlos, para ampliar al máximo las perspectivas profesionales para nuestros alumnos y socializar el conocimiento que creamos, aportando “saber hacer” a través de nuestros universitarios, que los sabemos capaces de ayudar en muchos más sectores y en muchas más actividades que las desarrolladas en este momento.

En la inmersión en el nuevo universo Digital de las Redes Sociales y la Web 2.0, nuestra Facultad no debe conformarse con ser mero consumidor de estas nuevas herramientas, estando llamados nuestros estudiantes, tanto de Información y Documentación, como de Comunicación Audiovisual, a protagonizar proyectos e iniciativas, que creen nuevos servicios, herramientas y redes. A esta revolución hay que salirle inevitablemente al paso y es mejor hacerlo desde la actuación conjunta de los órganos y estructuras que posibilita el propio sistema democrático universitario, con respuestas originales y creativas que deben ser el resultado de sumar el esfuerzo y las aspiraciones de los diferentes sectores presentes en la FCD-UGR, Estudiantes y Personal (Docente, Investigador, de Administración y de Servicios)

En una época de grandes incertidumbres y de inquietantes retos, la institución universitaria, debe dar respuestas globales y sectoriales adecuadas a la magnitud de las transformaciones que estamos viviendo. Y un centro universitario como la FCD-UGR tiene mucho que aportar en la transformación y el avance de múltiples sectores económicos y profesionales; siendo necesaria una mayor implicación social, profesional y ciudadana en:

* las políticas culturales en general y las relacionadas con la lectura, las bibliotecas, los archivos, los servicios de información, los servicios documentales y con la conservación y el mejor conocimiento del patrimonio documental,

* el sector de la comunicación, especialmente en el ámbito audiovisual y en todos los nuevos medios digitales,

* los ámbitos empresariales relacionados con el negocio de la información en sus diferentes derivaciones, financiera, legal, asesoría, gestión, etc.

* las políticas de transparencia, open data y open goverment, etc.

Hemos tenido la fortuna de que en el seno de la Facultad ya se hayan puesto en marcha iniciativas empresariales, aunque aún son excepciones, que aspiro a que se conviertan en regla, y que la mayoría de los profesores promuevan la puesta en marcha de empresas “Spin-off” en el campo de la Información y la Comunicación, como materialización de ese propósito de implicación social y económica.

Desde mi reincoproración a la labor docente hace seis años, me he esforzado especialmente en animar a los estudiantes a que actúen en un nuevo mundo en el que hay muchas más Oportunidades que Amenazas, y entiendo que en ese aspecto una institución como la FCD-UGR, puede apoyar ese empeño de una manera determinante.
 
En la Sociedad de la Información y el Conocimiento, la nuestra, la creación de riqueza asociada a los negocios de la información es una oportunidad a la que ninguna comunidad debe de renunciar; menos aún si en su entorno tiene a destacados investigadores con reconocimiento internacional en Ciencias de la Información, y si sus jóvenes se están formando en la creación y dispersión de ese bien social y económico, que es la propia información en sus diferentes materializaciones documentales.

El fin social de la Universidad es ayudar a la sociedad a dar respuestas a los retos que se le presentan; descubriendo las leyes y principios que configuran la nueva realidad social, política y económica en la que estamos inmersos, formando a los profesionales que habrán de ofrecer las nuevas respuestas que se requieren y ayudando a la propia sociedad a articular las nuevas estructuras demandadas por los nuevos cometidos.

De igual modo, desde la institución universitaria debemos reclamar la necesidad de incluir en las etapas básicas de la educación, los conocimientos de Alfabetización Informacional, que de manera cotidiana requiere y tiene al acceso nuestra sociedad, y que bien podría ser llevada a cabo por nuestros graduados, con la correspondiente formación pedagógica complementaria. 

También, aunque ya muy tardíamente, resulta imprescindible educar a los niños y jóvenes en los ya más que centenarios lenguajes audiovisuales y en los novedosos lenguajes transmediáticos, presentes en la TV, el Cine y en diversas plataformas de Internet, en donde también los graduados en Comunicación Audiovisual, deberían jugar un importante papel en el sistema educativo.
 
Es necesario abrir diálogos multidisciplinares que articulen respuestas complejas a los nuevos retos. porque  es a la universidad pública a la que se le puede demandar el desarrollo del conocimiento con la excelencia axiomática de la ciencia y a la vez, el fomento de la expansión del espíritu y la proyección social del desarrollo, mediante el fomento de un pensamiento complejo y una verdadera conciencia global. Desde la FCD-UGR tanto en nuestra vertiente técnica, como en la proyección social y cultural, nos obliga a participar activamente en la construcción de ese pensamiento complejo, que acabe con el predominio de un pensamieto único que busca la universalización de la injusticia.

Periodismo de Datos, Periodismo Transmediático, Producción Audiovisual, Negocios culturales, Guionista, etc. son ámbitos de demanda formativa a los que estamos obligados a dar respuesta desde la Universidad, con criterios de utilidad pública y de coordinación de diferentes agentes económicos y sociales, y poder colaborar en el desarrollo y expansión en Andalucía, de la Industria Audiovisual, los Servicios de Información asociados al Open Data y las Políticas de Transparencia. etc.

Las universidades desde su nacimiento han sido un instrumento de transformación de la realidad, primero conociéndola, luego explicándola y participando en su transformación a través de los profesionales que se forman en sus aulas. A día de hoy, el reto está en las transformaciones globales que se están produciendo en el mundo de la Información donde los medios masivos de comunicación están teniendo que convivir y competir con los llamados “new media” basados en la web y las tecnologías sociales que están más cerca de ser microemprendimientos que grandes empresas de comunicación, abriéndose oportunidades de intervención en las que la FCD-UGR puede colaborar de manera muy determinante, activando mecanismo que fomenten la financiación y el mecenazgo, en la línea con las iniciativas que está desarrollando la Universidad de Granada.

En un entorno como Granada, cuya industria fundamental es el turismo y la formación universitaria, desarrollar mecanismos que permitan la puesta en marcha de proyectos empresariales debería ser una de las tareas de obligado cumplimiento del proyecto universitario. En el recogido en estas líneas creo que queda claro el valor prioritario que se le da.

Tengo la certeza de que nos son pocos los que comparten buena parte de las ideas aquí expuestas, y a todos los convoco a asumir el reto de llevarlas a cabo y a hacer ese “algo más” que la situación demanda, como una defensa activa de la Universidad Pública. 

Formular estos retos desde la Facultad de Comunicación y Documentación de la UGR, la 1ª de Europa y de habla hispana en Information Science, y la 10ª del mundo en este campo, es hacerlo sabiendo que hemos cumplido sobradamente con lo que se nos ha reclamado en materia de investigación y creación de conocimiento, y que nuestro reto es hacer el máximo esfuerzo para ser también referente a nivel mundial en proyección profesional y creación de nuevos negocios y soluciones en Servicios de Información, Comunicación y Documentación. Las ganas de aportar mi saber hacer en la gestión de nuevos retos, son las que pongo a disposición de la comunidad universitaria, en la certeza de que, al igual que hemos logrado un alto nivel de excelencia en la investigación, también podemos alcanzar semejantes o superiores niveles de excelencia y calidad en la proyección profesional de nuestros estudiantes y en la creación de riqueza y desarrollo alrededor de los negocios de la Información y de la Comunicación. Ese es mi reto y mi invitación al compromiso de todos, que articularé buscando el máximo consenso e intentado ofrecer a todos la posibilidad de realizar las aportaciones que sumen en el empeño de salir al encuentro al futuro y hacer de las circunstancias que nos rodean, oportunidades construidas bajo los principios de bien social, que la sociedad nos demanda a los universitarios.

Formular mi candidatura desde aquí es una forma de ocupar los nuevos espacios en los que se debe desenvolver el compromiso universitario con la sociedad que lo sostiene, y desmentir la acusación recurrente de que la universidad es una estructura de poder alejada de la sociedad, donde todo se sustenta en un inmovilismo basado en los intereses particulares de sus miembros, no es así y menos queremos que sea. Agradezco de antemano la ayuda de aquellos que encuentren en estos planteamientos expectativas con las que comprometerse.