miércoles, 28 de agosto de 2013

Sobre Socialismo y Monarquía

Vaya por delante, que me molestan las recientes conversiones republicanas, cuando durante años, y mientras la Monarquía servía para reforzar determinadas conveniencias de protagonismo, nunca faltaron reverencias y cortejos. Pero dejando a un lado, la condición humana, no quiero dejar de compartir mi punto de vista sobre el recuperado republicanismo. 

Si los socialistas españoles somos republicanos y estamos dispuestos a promover el cambio constitucional desde el PSOE, acordémoslo, declarémoslo y dejémonos de cuchicheo. Comentar a escondidas, lo que deberían ser las cosas, lo que debería hacer el Rey o el Príncipe, para acabar afirmando que la solución es la República; sin formularlo abierta y claramente, es calentar el ambiente y desprestigiar el sistema, sin ofrecer soluciones.

Es seguro que los problemas actuales, acabarán por arrastrar a muchos más que los directamente implicados. No creo que sea una traición, cambiar de opinión sobre el papel de la Monarquía y del Rey, si las circunstancias han cambiado, como parecen haberlo hecho ahora.

Creo que cualquiera está de acuerdo con que la Monarquía ayude en los negocios de Estado pero de manera altruista, imparcial y prestando ayuda semejante en casos semejantes. Pero un Rey Comisionista me parece indecente, se explique como se explique, e induce a pensar que no todos son tratados igual, porque habiendo interés directo (comisiones :-O), habrá veces que sí (porque sea rentable), y veces que no (porque no merezca la pena) ¿Verdad?

De igual modo, se ha venido admitiendo que la Familia Real existe para orgullo de la patria, pero si el comportamiento de sus miembros es indecente, la institución pierde su papel ejemplar y su sentido. Porque proteger a la Familia Real para el ejercicio decente de la representación del país es aceptable, pero protegerla para ocultar indecencias es complicidad.

Sin quitar méritos pretéritos, si hoy no sentimos orgullo de la Monarquía, cambiemos la Constitución y seamos República, pero de frente, por derecho y explicando a los españoles por qué se ha cambiado de opinión.

Además, si estamos en el XXI, también se podrían operar fórmulas innovadoras, ¿Por qué no se presenta el Príncipe a unas elecciones a Presidente, en las que periódicamente renovara su mandato? Los Monárquicos podrían mantener sus costumbres sobre derechos dinásticos, y el pueblo español tendría la libertad, de apoyar o no esa fórmula, haciendo además que nada fuera definitivo, y teniendo que someterse periódicamente a la voluntad popular. Estaría bien, ver hacia donde se mueven las lealtades, qué partidos apoyarían al Rey, y cuáles presentarían sus propios candidatos. 

En cualquier caso, a todos demando transparencia y claridad. Cargar el ambiente contra una Institución y no dar el paso de cambiarla, es buena gana de crear malestar y no solucionar los problemas, y creo que eso nos pasa ahora.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Carlos ,soy Pedro conductor de la cons.de educacion de extr...Totalmente de acuerdo conrigo porque no quiero que me represente en otros paises esta banda organizada ..un saludo