lunes, 22 de julio de 2013

¿Cuándo acabará el Antiguo Régimen?

Según la concepción ortodoxa el final del Antiguo Régimen se produjo con la Revolución Francesa y con las Declaraciones de Independencia y Constituciones que jalonaron el final del XVIII y el comienzo del XIX. Pero la falta de fortuna napoleónica y la gran violencia con la que las oligarquías del antiguo orden, mantuvieron sus prevendas y privilegios, hizo que las declaraciones formales de igualdad y de justicia, no encontraran los medios para su cumplimiento efectivo.

Visto desde la perspectiva de este arranque de milenio, el que el Derecho a la Información Pública, no sea aún uno de los derechos básicos reconocidos por las constituciones de nuestra sociedad postmoderna, es una prueba, de que el Antiguo Régimen aún no se ha superado, y que las viejas castas aristocráticas, junto a los advenedizos burgueses adinerados, imbricados en las estructuras de Administraciones Públicas (Supuestamente Democráticas), sigan manteniendo prevendas y privilegios, que hacen que la igualdad sea un Derecho formal, difícilmente materializable en la práctica. Hay que reconocer, que en algunos países (los más nuevos) el acceso a la oligarquía local se ha abierto a nuevos estratos sociales, uniéndose a los nobles méritos de los antepasados, los éxitos económicos propios o de los papás, siendo ahora, tanto cunas, como talonarios llaves para el ascenso social y la posesión de privilegios y prevendas. Pero también, y en muchos casos, asociados a esos nuevos países, se han armado nuevos privilegios en base a la privatización de dominios públicos, como siempre lo fue el del conocimiento. Patentes y derechos de autor, inventados en tiempos cercanos, con la excusa del desarrollismo industrial, han servido para crear nuevas prevendas y privilegios, que han desposeído más a los excluidos, empoderando como nunca antes a los más poderosos.

Ese es el reto de nuestro tiempo y la culminación de un proceso que comenzó con las Revoluciones que marcan el inicio de la Edad Contemporánea. Cuando la Información sea un Derecho Universal inalienable, y las Constituciones y Declaraciones, recojan dicho derecho como derecho efectivo, estaremos verdaderamente en una Era distinta de la Edad Media. Ciudadanos de un mundo global, con derechos y obligaciones iguales, a los que nada ni nadie los podrá desposeer de sus derechos, por cuenta de ninguna de las excusas que la historia ha ido ofreciendo a los que han abusado de los demás para su propio beneficio.