jueves, 16 de febrero de 2012

El software privativo, estafa piramidal para los contribuyentes

No ha sido siempre así, en determinados momentos, no había alternativa.

A finales del año 2002 el periódico más influyente del Imperio afirmaba, en la portada del domingo electoral de noviembre: Europe's Microsoft Alternative. Region in Spain Abandons Windows, Embraces Linux. Si se toma sólo el titular, una exageración, pero si se analiza desapasionadamente como una crónica de época, describe rigurosamente el inicio de un proyecto que se desarrolló por completo, en el ámbito educativo, sin cumplir las expectativas en otros ámbitos de la Administración y de las Empresas.

En cualquier caso, a día de hoy, que una Administración Pública pague por licencias de software privativo de sistemas operativos o de aplicaciones, es una estafa piramidal para los contribuyentes, con la que es imprescindible finalizar.

Si el objetivo compartido es conseguir un orden de relaciones equilibradas y sostenibles globalmente entre individuos y organizaciones, tanto públicas, como privadas, basado en los principios de transparencia y justicia, ese escenario sólo será posible con Software Libre, porque el sistema actual de los programas restrictores de derechos, resulta una estafa.

Con nuestros impuestos, la Administración (española o realmente europea, en nuestro caso) sigue pagando licencias nuevas, por cada nueva máquina que pone en funcionamiento, a un suministrador que no aporta ningún servicio distinto que atender al cobro de licencias. Las razones, en la mayoría de los casos son por omisión de las obligaciones de transparencia, y escudándose en cuestiones organizativas, con justificaciones técnicas insostenibles o por decisiones políticas, pero muchas Administraciones Publicas siguen sin sustituir ese modo de suministrarse de herramientas tecnológicas. Cuando con el Software Libre, se ha contrastado que puede sustituir al software privativo, con inversiones productivas generadoras de empleo en los entornos locales. Por lo tanto, que las Administraciones No Migren a Software Libre, es una estafa institucional, que en el futuro dará mucho juego a los historiadores que investiguen las Grandes Estafas de la Historia de la Humanidad.

Cuando una gran Administración, como la Organización de las Naciones Unidas, tras una recomendación en 2006, que se convierte en norma en 2007, en un período inferior a cuatro años ha migrado todos sus sistemas a Software Libre, y ha abandonado el método de adquisición de software privativo, sin que prácticamente se perciba en los servicios y actividades que desarrolla; que una pequeña Administración como la Junta de Extremadura, renuncie a mantener un equipo de soporte de una distribución propia de Software Libre, bajo el argumento, de que la propia Administración no ha incorporado su uso; por más que se fundamente en la desidia de los gestores del gobierno anterior, que no llevaron a cabo los cambios organizativos que se derivaban de un Acuerdo de Consejo de Gobierno que obligaba al uso del software libre y al manejo exclusivo de estándares abiertos en el intercambio de información, no deja de ser un despropósito, del gobierno actual, que en lugar de hacer bien totalmente, lo que los anteriores sólo han hecho bien parcialmente, prefiere volver a hacerlo completamente mal.

lunes, 13 de febrero de 2012

Brasil, una esperanza que no podemos perder


Está claro que es necesario mantener el principio de que todo resulta mejorable, pero es necesario reconocer que la transformación política, económica y social de Brasil resulta admirable.

Un país, que por sus grandes recursos y por la riqueza acumulada de algunos sectores de su población, podría haber inflado el globo del liberalismo desbocado de una manera escandalosa. Y que tras el hundimiento del sistema, podría haber lanzado a la desesperación del desempleo y la marginación, a millones de personas, que durante un corto periodo de tiempo podrían haber vivido en una ficción de riqueza (como ha ocurrido a nuestra escala en el caso de España) lejos de acrecentar exponencialmente la crisis mundial con millones de pobres y un puñado de ricos, multimillonariamente más ricos, ha conseguido justo el efecto contrario.

Resulta aún más admirable que unido a los buenos resultados económicos, se perciba una sociedad, mucho más solidaria y mucho más comprometida con el bien común, que cualquiera de nuestras míseras trincheras nacionalistas europeas, con un compromiso decidido por el medio ambiente y por la inclusión social, como objetivo de país-continente que es.

Sin embargo, en Europa parecemos mucho más interesados en sacar los colores y criticar la idiosincrasia de los griegos, por ejemplo; para intentar expulsarlos, y de camino lanzar un aviso a navegantes a otros que quieren integrarse con nosotros; que en poner los medios para que puedan alcanzar los niveles de desarrollo social y cultural de los países escandinavos, no sólo los griegos, sino los egipcios, los sirios, los libios o los marroquíes si fuera posible, y cuanto antes.

Europa no se puede hacer a costa de que los más ricos y los más poderosos impongan sus métodos, sus costumbres, su visión del mundo, al resto; que en el fondo hemos sido víctimas de una maquinaria de consumo que, entre otras cosas, requería nuestra demanda. Que nadie diga que "se han hecho más carreteras de la cuenta", porque la construcción de carreteras con fondos europeos, ha beneficiado más a las empresas alemanas de tecnología de la construcción, que a los vecinos de las aldeas aisladas del Alentejo. Presentar a unos como despilfarradores, y a otros como comprometidos contribuyentes, es una hipocresía, semejante a la que ocurre en clave nacional con la industria farmacéutica; la región en la que tributan las empresas concentradas por razones de mejora de la productividad, quiere quedarse con la fiscalidad de unos beneficios, que se obtienen por la aportación general de enfermos del resto del país, a los que es necesario curar.

En la articulación demagógica de mensajes, como el de que "se ha acabado la fiesta" está claro que la derecha ha sido capaz de mantener unida a toda su hinchada, mientras que la izquierda ha sido incapaz de plantear una alternativa confiable de salida a esta situación surrealista. En gran medida por su propia falta de crítica interna, y por prestarse a una manera de hacer las cosas, muy alejada de los sistemas de transparencia y de gobierno abierto y participativo que deberían haber sido banderas irrenunciables. En el caso español, por ejemplo, que el mismo gobierno que llega al poder tras la actuación conjunta de millones de ciudadanos, que expresaron su protesta con "Rebelión de los SMS's" ante las mentiras del gobierno anterior, acabe poniendo en marcha el Canon Digital o la Ley Sinde es una de esas pruebas de insensibilidad democrática.

Pero está claro que nadie escarmienta en cabeza ajena, porque en el mismo país en el que las Bolsas Familia, se han convertido en una respuesta inclusiva a la crisis, o que ha tenido a un personajes tan cabal como Gilberto Gil, como Ministro de Cultura, ahora se está tramitando una legislación, PIPA en la cual, las políticas culturales se restringen a velar por los intereses de los artistas, como si el Ministerio de Cultura debiera ser más un sindicato de creadores, que un instrumento de fomento y desarrollo de la cultura de los ciudadanos. Y que entra en los mismos errores de limitación libertades individuales, para la defensa de unos intereses corporativos minoritarios de una oligarquía industrial y artística.

Desde mi punto de vista, es casi más importante en este momento, que no se equivoque Brasil, poniendo en riesgo el apoyo democrático a las otras grandes medidas, que los progresistas europeos ahondemos más en los errores que nos han llevado al desastre y a no disponer en este momento, ni de un discurso, ni de un liderazgo, que sea capaz de limitar los afanes desmedidos de las fuerzas conservadoras por desmontar el Estado del Bienestar, considerando que la paz social y los niveles colectivos de desarrollo de los que disfrutamos todos, no son parte de los propios beneficios de los que se consideran más aportadores y ser más merecedores de cuidar sus intereses y sus posiciones.

Ayudar a que los brasileños no metan la pata, y abran pronto la puerta al discurso del "se ha acabado la fiesta", creo que es muy importante. Porque si fórmulas como la Brasil fracasaran, como aquí hemos fracasado, van a quedar muy pocas alternativas que puedan despertar la ilusión y la esperanza de millones de personas. Y que el momento de la historia en el que hay más medios para el fomento de la justicia social y de la inclusión global, acabásemos en una guerra cavernícola por la imposición ilimitada de la Ley de la Jungla, resultaría imperdonable.

sábado, 11 de febrero de 2012

Brasil: los pobres hacen más por la economía, que los grandes bancos



En una de las escenas finales de Too Big To Fail (la película que narra, desde la perspectiva del equipo de Henry Paulson, Secretario del Tesoro de Estados Unidos en 2008, los acontecimientos ocurridos alrededor de la quiebra de Lehman Brothers) la Presidenta del Fondo de Garantía de Depósito, Sheila Bair, antes de mantener la reunión en la que iban a dar a conocer a los bancos incluidos en TARP (Troubled Asset Relief Program, la inyección de 125.000 millones de dólares que la Reserva Federal hizo a los a los 9 grandes bancos que quedaban tras la caída de Lehman) pregunta al equipo de Paulson: "Caballeros, ¿Creen que esto va a funcionar?" No tuvo que pasar mucho tiempo, para conocer la respuesta; No. Poner mucho más dinero en manos de los que tenían casi todo el dinero, no salvo la economía mundial y lejos de sacarnos de la crisis, acabó hundiendo el sistema como nunca antes en la historia del capitalismo.

Un poco más al sur, el Gobierno Lula mantuvo, y sigue manteniendo el Gobiermo de Dilma Rousseff, el programa Bolsa Familia, que con inversiones de unos 300 millones de dólares anuales, pone en manos de millones de familias pobres, pequeñas aportaciones que han sido fundamentales para mantener en pie la economía brasileña en los momentos más difíciles de la crisis económica mundial.

¡Qué paradoja! Los pobres con pequeñas cantidades de dinero, han hecho más por la economía brasileña, que los indecentes banqueros gringos, por la economía de su país y del mundo.

Va a hacer cuatro años de aquello, y los bancos, lejos de estar haciendo crecer la economía, se están dedicando a extorsionar con créditos abusivos a los Estados, especialmente los europeos, hundiéndonos en una Contrareforma del Estado del Bienestar, que los gobiernos de cualquier color y partidos de izquierda se están tragando como un purgante inevitable.

La pregunta es clara, ¿no tienen mejores ideas, que desmontar un sistema que trajo la dignidad a millones de personas, tras siglos de abusos, injusticia e indignidad?

Miren a Brasil, y a lo mejor encuentra alguna buena solución.

jueves, 9 de febrero de 2012

Desde Brasil, mucho más que celebra por LinEx


Ha sido una suerte poder participar en Campus Party Brasil 2012, para reforzar una buena parte de las reflexiones que hace unos días compartí, relativas a la necesidad de celebrar y valorar lo que supuso LinEx.

Si consideraba, la importancia intrínseca de LinEx para Extremadura, no digamos la importancia que aquello tuvo para otros. Para los brasileños, que hoy indudablemente son la gran potencia en el desarrollo y la aplicación del Software Libre, lo que hicimos en Extremadura fue el argumento que ayudó a muchos a obtener el apoyo necesario para sacar adelante diferentes proyectos. Cuando se lanzó LinEx, Lula aún no era Presidente de Brasil, y fueron los adelantados de Portoalegre, los que metieron dentro de la agenda federal el asunto del Software Libre. Es cierto que habían hecho ya algunas cosas importantes, pero las noticias que llegaban de Extremadura, se convirtieron para ellos en el argumento-prueba de que se podía sostener una estrategia basada en el Software Libre, que podía llevar al éxito, tanto más cuando una pequeña región poco desarrollada de Europa había sido capaz de hacer una incorporación masiva de estas herramientas en sistema educativo.

Para la derechona reinante ahora en España y en Extremadura, esto no tiene especial valor, tanto más cuando su incofesable anhelo es que volvieran los limpiabotas y los jornaleros guardaran cola, para que señorito repartiera el aguinaldo al hacer la primera comunión; y como van, igual hasta lo consiguen.

Lo triste y preocupante es que muchos socialistas mediocres y acomplejados, no fueron capaces de ver lo que esto suponía, y temieron más por las sombras que algunos enanos podrían hacerles, que por aprovechar la gran suerte que esto suponía; de aquellos polvos vienen estos lodos.

Pues ahora, que es imprescindible enfrentar la resignación con alternativas creíbles y sostenibles, alguien tendrá que plantearse seriamente lo importante que es, no ya solo reivindicar el Software Libre, sino construir toda esa alternativa, sobre la necesidad de convertir las tecnologías en un instrumento para el desarrollo, la creación de la riqueza, el fomento de la libertad y la lucha contra la exclusión; que es como decir, construir una alternativa que abandone los complejos ante las oligarquías seudoprogresistas y defienda el bien común frente al beneficio particular de unos pocos.

Lo que hace diez año fue la defensa del Software Libre, hoy debe avanzar en el rechazo a las normas que pretenden limitar la libertad de los individuos y la puesta en marcha de gobiernos verdaderamente democráticos, donde los ciudadanos además de depositar una papeleta en una urna cada cuatro años, puedan conocer con transparencia lo que sus gobernantes hacen. Las tecnologías ya lo permitirían, pero las oligarquías lo están impidiendo a toda costa, porque probablemente se descubrirían muchas sorpresas; esa es hoy la reclamación.