No ha sido siempre así, en determinados momentos, no había alternativa. A finales del año 2002 el periódico más influyente del Imperio afirmaba, en la portada del domingo electoral de noviembre: Europe's Microsoft Alternative. Region in Spain Abandons Windows, Embraces Linux. Si se toma sólo el titular, una exageración, pero si se analiza desapasionadamente como una crónica de época, describe rigurosamente el inicio de un proyecto que se desarrolló por completo, en el ámbito educativo, sin cumplir las expectativas en otros ámbitos de la Administración y de las Empresas.
En cualquier caso, a día de hoy, que una Administración Pública pague por licencias de software privativo de sistemas operativos o de aplicaciones, es una estafa piramidal para los contribuyentes, con la que es imprescindible finalizar.
Si el objetivo compartido es conseguir un orden de relaciones equilibradas y sostenibles globalmente entre individuos y organizaciones, tanto públicas, como privadas, basado en los principios de transparencia y justicia, ese escenario sólo será posible con Software Libre, porque el sistema actual de los programas restrictores de derechos, resulta una estafa.
Con nuestros impuestos, la Administración (española o realmente europea, en nuestro caso) sigue pagando licencias nuevas, por cada nueva máquina que pone en funcionamiento, a un suministrador que no aporta ningún servicio distinto que atender al cobro de licencias. Las razones, en la mayoría de los casos son por omisión de las obligaciones de transparencia, y escudándose en cuestiones organizativas, con justificaciones técnicas insostenibles o por decisiones políticas, pero muchas Administraciones Publicas siguen sin sustituir ese modo de suministrarse de herramientas tecnológicas. Cuando con el Software Libre, se ha contrastado que puede sustituir al software privativo, con inversiones productivas generadoras de empleo en los entornos locales. Por lo tanto, que las Administraciones No Migren a Software Libre, es una estafa institucional, que en el futuro dará mucho juego a los historiadores que investiguen las Grandes Estafas de la Historia de la Humanidad.
Cuando una gran Administración, como la Organización de las Naciones Unidas, tras una recomendación en 2006, que se convierte en norma en 2007, en un período inferior a cuatro años ha migrado todos sus sistemas a Software Libre, y ha abandonado el método de adquisición de software privativo, sin que prácticamente se perciba en los servicios y actividades que desarrolla; que una pequeña Administración como la Junta de Extremadura, renuncie a mantener un equipo de soporte de una distribución propia de Software Libre, bajo el argumento, de que la propia Administración no ha incorporado su uso; por más que se fundamente en la desidia de los gestores del gobierno anterior, que no llevaron a cabo los cambios organizativos que se derivaban de un Acuerdo de Consejo de Gobierno que obligaba al uso del software libre y al manejo exclusivo de estándares abiertos en el intercambio de información, no deja de ser un despropósito, del gobierno actual, que en lugar de hacer bien totalmente, lo que los anteriores sólo han hecho bien parcialmente, prefiere volver a hacerlo completamente mal.



