sábado, 11 de febrero de 2012

Brasil: los pobres hacen más por la economía, que los grandes bancos



En una de las escenas finales de Too Big To Fail (la película que narra, desde la perspectiva del equipo de Henry Paulson, Secretario del Tesoro de Estados Unidos en 2008, los acontecimientos ocurridos alrededor de la quiebra de Lehman Brothers) la Presidenta del Fondo de Garantía de Depósito, Sheila Bair, antes de mantener la reunión en la que iban a dar a conocer a los bancos incluidos en TARP (Troubled Asset Relief Program, la inyección de 125.000 millones de dólares que la Reserva Federal hizo a los a los 9 grandes bancos que quedaban tras la caída de Lehman) pregunta al equipo de Paulson: "Caballeros, ¿Creen que esto va a funcionar?" No tuvo que pasar mucho tiempo, para conocer la respuesta; No. Poner mucho más dinero en manos de los que tenían casi todo el dinero, no salvo la economía mundial y lejos de sacarnos de la crisis, acabó hundiendo el sistema como nunca antes en la historia del capitalismo.

Un poco más al sur, el Gobierno Lula mantuvo, y sigue manteniendo el Gobiermo de Dilma Rousseff, el programa Bolsa Familia, que con inversiones de unos 300 millones de dólares anuales, pone en manos de millones de familias pobres, pequeñas aportaciones que han sido fundamentales para mantener en pie la economía brasileña en los momentos más difíciles de la crisis económica mundial.

¡Qué paradoja! Los pobres con pequeñas cantidades de dinero, han hecho más por la economía brasileña, que los indecentes banqueros gringos, por la economía de su país y del mundo.

Va a hacer cuatro años de aquello, y los bancos, lejos de estar haciendo crecer la economía, se están dedicando a extorsionar con créditos abusivos a los Estados, especialmente los europeos, hundiéndonos en una Contrareforma del Estado del Bienestar, que los gobiernos de cualquier color y partidos de izquierda se están tragando como un purgante inevitable.

La pregunta es clara, ¿no tienen mejores ideas, que desmontar un sistema que trajo la dignidad a millones de personas, tras siglos de abusos, injusticia e indignidad?

Miren a Brasil, y a lo mejor encuentra alguna buena solución.