viernes, 28 de octubre de 2011

¿Por qué hay tanto tan sospechoso?

La vía civilizada está clara; libertad, búsqueda democrática de acuerdos, mediante la promoción de la justicia social, basada en la igualdad de las oportunidades, cuidando el respeto a las minorías y promoviendo espacios de consenso que diriman los desacuerdos de manera pacífica.

La vía del orden se sostiene sobre la violencia, niega la libertad y la democracia, santifica el desequilibrio, negando la igualdad de oportunidades, atacando demagógicamente a las minorías y creando un estado de alarma que justifique el uso de la violencia para mantener el "orden" ante peligrosas amenazas.

La primera vía da más trabajo a los ministros de educación y de servicios sociales de toda índole, mientras que la segunda convierte en protagonistas a los ministros de interior y defensa.

La primera vía permite el enriquecimiento, pero dificulta la especulación por esquemas intervencionistas que intentan racionalizar y distribuir la riqueza.

Los acontecimientos de la #SpanishRevolution y las diferentes réplicas que estaban ocurriendo en otros lugares, aparecían como una bocanada de aire fresco. Los jóvenes del primer mundo se lanzaban a la calle de manera pacífica a cambiar el mundo de raíz. Aun hoy tienen grandes posibilidades, pero todo indica que el objetivo de potentes intereses es que fracasen.

El atentado de Noruega, es un ejemplo claro de la barbarie articulada como provocación. En uno de los países en los que mejor se muestra el modelo de libertad e igualdad de oportunidades; allí donde nunca pasa nada, se produce el asesinato colectivo de casi un centenar de personas a manos de un "loco solitario" que ha alimentado su odio al mundo, aparentemente sin contacto con nadie, ni con nada.
No me lo creo.

Quisiera ser optimista, y estoy convencido de que si las gentes de #SpanishRevolution consiguen mantener su protesta en los márgenes del pacifismo, habrán ganado; pero mucho me temo, que la búsqueda de la provocación que justifique actitudes violentas, es el mayor riesgo al que se enfrentan.

domingo, 23 de octubre de 2011

Somos mejores y han fracasado

De los muchos relatos y reflexiones de estas primeras horas de libertad, de los diferentes análisis urgentes, pero ilusionados, me quedo con el No les hagan caso de Fernando Aramburu en El País.

Tengo la sensación de que van a cambiar muchas cosas y que van a cambiar mucho, especialmente si hacemos caso a los que reclaman como labor, devolver la dignidad a las víctimas. Nada de que somos iguales y ahora nos llevamos bien. Los de este lado, siempre hemos sido mejores, porque nunca, por ninguna razón, y ante ninguna de las muchas injusticias con que nos hemos topado, hemos sucumbido a la tentación intentar matar a nadie, nunca le hemos robado la dignidad a nadie, y por muy lejanos y quiméricos que hayan sido nuestros objetivos, nunca hemos intentado aniquilar a otros para lograrlos. Esa es la gran diferencia, ese es el gran asunto. Y creo que ese es el legado que debemos dejar a futuras generaciones, no hay atajo a ningún sitio, por la vía de la violencia.

Creo que en estos días es muy importante recordarlo, porque inevitablemente vamos a tener que desmontar una sociedad injusta y desequilibrada, para sustituirla por otra, que sólo conseguiremos que sea mejor, si recorremos sólo y exclusivamente el camino de paz.

Los revolucionarios del futuro, deben tener muy presente, que hay caminos que no llevan a ningún sitio, salvo a la indignidad y al envilecimiento. Ese es el legado que debemos a todos lo que dejaron tanto en esta lucha.

viernes, 21 de octubre de 2011

Un buen día para volver a abrir esta ventana...

Hoy es un buen día.

Un día de esos que se sueñan muchas veces, pero que no ocurren casi nunca.

Sabemos, que algún día vivimos, un día como hoy, y la cosa se volvió pesadilla.

Sé que no se acabará el horror, porque nos asaltará en forma de recuerdo y de incomprensión, del dolor de algunos, que a partir de ahora comenzarán a preguntarse: ¿por qué a mi, y a los míos? No se ha acabado porque mataríamos más a las víctimas, si nos olvidásemos del horror.

Lo único que nos anima, es que no habrá nuevos horrores, al menos como hasta ahora. Y al menos seremos iguales a nuestros vecinos, porque nos amenazan los mismos locos, pero ya no tendremos nuestros locos particulares.

Debo reconocer que me han sorprendido gratamente las posiciones del PP, especialmente Rajoy y Basagoiti, que afortunadamente callarán mucha demagogia peligrosa.

Y me alegro, por tantísima gente que hoy respira más tranquila. Ya nos los merecíamos y muchos que también lo merecían, desgracidamente, les robaron la dignidad y la vida; PARA NADA...