miércoles, 18 de mayo de 2011

#SpanishRevolution


Estaba allí, lo estaba viendo, lo estaba escuchando y no acaba de creerlo. Todavía me estoy fortando los ojos. Un grupo de personas muy dispares, haciendo un ejercicio colectivo de articulación de consensos, construyendo desde cero, con herramientas rudimentarias y convirtiendo cada gesto, cada palabra, cada aprobación o desaprobación en un ejercicio de responsabilidad.

La emoción me embarga tanto, que sólo doy para twittear.

Tanto tiempo hablando de las condiciones objetivas para que pasara algo como esto, ¡y está ocurriendo!

Que nadie piense que esto es un calentón primaveral de una juventud festera, nada de eso. Es una revolución en toda regla que va a cambiar este país y el mundo de una manera profundísima, y si no, al tiempo (y no mucho)

Entiendo la preocupación que rezumaban los mercenarios mediáticos de las oligarquías hispanas, preparando el terreno con multitud de descalificaciones, por si la acampada acabara pasándoles factura electoral. Pero esto está en otro nivel, y cuando perciban el cambio, es porque ya será irreversible.

La cosa ha empezado por los políticos y los banqueros, pero me da que muchos otros círculos sociales se van a ver también afectados.

Dentro de algún tiempo diremos; yo estaba allí, estaba viéndolo... y no acaba de creérmelo.