domingo, 12 de diciembre de 2010

¿Ayudando a los Emprendores?

Habiendo tanta necesidad de crear un futuro distinto, asusta comprobar como la falta talento político, está permitiendo que la Administración apuntale negocios improductivos y convierta a los emprendedores, en competencia a batir.

Resulta muy poco edificante, cuando el objetivo es crear empleo, que sean Empresas Públicas, las que suplan funcionalmente a una Administración que no quiere adaptarse a los tiempos, y productivamente a empresas privadas, con las que compiten en una situación de clara desigualdad, por la adjudicación directa de contratos y por la competencia desleal de mantener unos costes de producción inferiores a los que marca el mercado.

Indigna cuando esa práctica, en lugar de ser usada de manera excepcional y cuando las empresas privadas no pueden asumir algún ámbito de actuación, se convierte en modo de actuación habitual y se alardea de ello.

A pesar de que todo el mundo habla de los emprendedores y todos prometen ayudarles, esa actitud conservadora de mantener burbujas proteccionistas para determinados sectores, que se niegan a adaptarse a la nueva realidad global, es el peor ataque que se puede hacer al espíritu emprendedor; ayudar más a los que intentan mantener un pasado que ya no existe, que a los que intentan inventar un futuro que está por venir, es un mal negocio.