Para poder hacer política en este momento es necesario formularse algunas preguntas:
¿A dónde queremos ir? ¿Qué tipo de sociedad queremos?
Una vez que hayamos contestado a esa primer pregunta tendremos que preguntarnos ¿Cómo lo vamos a hacer? ¿Qué ruta vamos a seguir y qué principios van a regir nuestro comportamiento? Y de esta pregunta ya hay una parte respondida; a saber; lo tenemos que hacer como requieren los tiempos; o sea, explotando al máximo, y sin limitaciones apriorísticas, las posibilidades que nos ofrece el conocimiento acumulado por la Humanidad a lo largo de su Historia.
Y por último, ¿Qué vamos a hacer? Sabiendo que esta pregunta también tiene una parte respondida; vamos a hacer lo que podamos, porque muchas cosas de las que ocurren no dependen sólo de nosotros.
Probablemente haya habido que actuar respondiendo a la última y sin dar muchas explicaciones, pero resulta básico retomar la respuesta a las anteriores, y es imprescindible colocar el debate en esas respuestas.
Las dos alternativas son claras; o apostamos por una Economía Social de Mercado, altamente competitiva y sostenible, o volvemos a una Economía de Casino Global, que premia a los más mentirosos e indecentes.
¿A dónde queremos ir? ¿Qué tipo de sociedad queremos?
Una vez que hayamos contestado a esa primer pregunta tendremos que preguntarnos ¿Cómo lo vamos a hacer? ¿Qué ruta vamos a seguir y qué principios van a regir nuestro comportamiento? Y de esta pregunta ya hay una parte respondida; a saber; lo tenemos que hacer como requieren los tiempos; o sea, explotando al máximo, y sin limitaciones apriorísticas, las posibilidades que nos ofrece el conocimiento acumulado por la Humanidad a lo largo de su Historia.
Y por último, ¿Qué vamos a hacer? Sabiendo que esta pregunta también tiene una parte respondida; vamos a hacer lo que podamos, porque muchas cosas de las que ocurren no dependen sólo de nosotros.
Probablemente haya habido que actuar respondiendo a la última y sin dar muchas explicaciones, pero resulta básico retomar la respuesta a las anteriores, y es imprescindible colocar el debate en esas respuestas.
Las dos alternativas son claras; o apostamos por una Economía Social de Mercado, altamente competitiva y sostenible, o volvemos a una Economía de Casino Global, que premia a los más mentirosos e indecentes.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada