Escribí estas líneas anoche, pero dejé pendiente su publicación por si oía otra cosa esta mañana en el debate, pero las palabras del líder de la oposición son claras; el único pacto ofrecido es : "largaros y dejarnos hacer".
Creo que el plan de la derecha es llevar a cabo una Desamortización de la Administración Pública, dentro de un plan global de los poderes económicos, de dejar fuera del control democrático, los instrumentos que rigen la mayor parte de nuestras vidas. Creo además, que ahora es posible prescindir de una buena parte del apartado de la Administración, que podría ser sustituida por empresas prestadoras de servicios basados en TIC, deslocalizadas, que en muchos casos serían mucho más eficientes que los actuales servicios públicos sustentados en la ventanilla y el papel.
La lógica es muy sencilla, la estrategia ya la llevaron a cabo anteriormente y el éxito lo tienen asegurado. ¿Qué hizo el PP cuando llegó al gobierno en el 96 para hacer frente a la crisis de entonces? Congelaron el presupuesto de las Administraciones Públicas y vendieron las empresas públicas. Equilibraron el balance de las cuentas públicas, y gracias a que eramos perceptores netos de fondos europeos, se liquidó la crisis financiera del Estado. Todos perdimos un importante patrimonio, porque empresas estratégicas, que estaban dando buenos resultados, y que los prometían aún mejores (como Telefónica) pasaron de ser de todos, a ser dominadas por unas minorías, a las cuales la crisis les fue muy bien. Eso hoy no se podría hacer, entre otras cosas porque no quedan empresas públicas que vender.
No hay empresas públicas, pero sí hay un buen número de servicios públicos, que se podrían privatizar. Con una ventaja añadida, se podrían privatizar los servicios y desamortizar los de miles de edificios públicos desde los que hoy se prestan dichos servicios. Si tenemos en cuenta que la mayoría de las labores auxiliares que hacen gran parte de los funcionarios públicos, podrían ser sustituidos por sistemas automatizados y deslocalizados, la operación está servida. Sólo nos hace falta saber, cuál será la excusa.
Creo que el plan de la derecha es llevar a cabo una Desamortización de la Administración Pública, dentro de un plan global de los poderes económicos, de dejar fuera del control democrático, los instrumentos que rigen la mayor parte de nuestras vidas. Creo además, que ahora es posible prescindir de una buena parte del apartado de la Administración, que podría ser sustituida por empresas prestadoras de servicios basados en TIC, deslocalizadas, que en muchos casos serían mucho más eficientes que los actuales servicios públicos sustentados en la ventanilla y el papel.
La lógica es muy sencilla, la estrategia ya la llevaron a cabo anteriormente y el éxito lo tienen asegurado. ¿Qué hizo el PP cuando llegó al gobierno en el 96 para hacer frente a la crisis de entonces? Congelaron el presupuesto de las Administraciones Públicas y vendieron las empresas públicas. Equilibraron el balance de las cuentas públicas, y gracias a que eramos perceptores netos de fondos europeos, se liquidó la crisis financiera del Estado. Todos perdimos un importante patrimonio, porque empresas estratégicas, que estaban dando buenos resultados, y que los prometían aún mejores (como Telefónica) pasaron de ser de todos, a ser dominadas por unas minorías, a las cuales la crisis les fue muy bien. Eso hoy no se podría hacer, entre otras cosas porque no quedan empresas públicas que vender.
No hay empresas públicas, pero sí hay un buen número de servicios públicos, que se podrían privatizar. Con una ventaja añadida, se podrían privatizar los servicios y desamortizar los de miles de edificios públicos desde los que hoy se prestan dichos servicios. Si tenemos en cuenta que la mayoría de las labores auxiliares que hacen gran parte de los funcionarios públicos, podrían ser sustituidos por sistemas automatizados y deslocalizados, la operación está servida. Sólo nos hace falta saber, cuál será la excusa.

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