lunes, 8 de febrero de 2010

El triunfo de los culpables

A los de la ley de la jungla, la jugada les está saliendo perfecta. La desregulación de los mercados, unida a la avaricia desmedida de los tiburones financieros, ha hecho que el sistema se hunda. En buena lógica, debería haberse producido una exigencia de responsabilidades y una condena moral y legal para los culpables de los comportamientos que nos han hundido en la crisis. Pero no, el malquerido Estado, ha puesto dinero a espuertas para tapar todos los agujeros que ha provocado la codicia, de los enamorados de la mano invisible del mercado, sin exigir prácticamente responsabilidades, sin meter a nadie en la cárcel y casi sin dar publicidad a las prácticas y a los actores.

La resultante esta siendo paradójica. Los causantes del desastre, han descubierto que existen fondos de reserva, que llegado el caso vendrán en auxilio de sus derrapes, pudiendo actuar tranquilos porque no hay condena a sus prácticas. Con lo cual nos encaminamos a una versión renovada de un capitalismo más duro, en el que además de no importar la bolsa de exclusión que exige, ni remediar los muchos elementos de insostenibilidad, cuenta con un colchón financiero público. Resultante, más madera; "el error fue no dejarlos actuar aún más libremente", ¿Verdad? Propuesta, que sea más flexible aún el mercado de trabajo, que haya menos intervención, y llegado el caso, que no se malgasten en protección social, los recursos que constituyen el fondo de garantía, de quien merece más protección; el propio sistema financiero.

La política no es sólo gestionar u oponerse a la gestión de otros. Hay un componente pedagógico, que debe explicar por qué han pasado las cosas y cómo se propone la solución a los retos que se presentan. En este caso, la crisis debería haber servido para construir un alternativa al capitalismo, pero me temo que no está siendo así. Ahí siguen los paraísos fiscales, se permiten bolsas de economía sumergida, los capitales pueden moverse (poniendo en jaque a países enteros) sin poner coto a los muchos abusos, que están en el origen de los problemas que ahora tenemos. Es más, creo que hay ya un guión preparado para liquidar una buena parte de la estructura del Estado y enjugar el déficit público, que debería de preocuparnos.

Hoy por hoy, van ganando los culpables de lo ocurrido, y las víctimas, con miedo de ser aún más víctimas.