lunes, 7 de diciembre de 2009

Momento para reflexionar

No me gusta ver a los amigos en apuros, y estos días, por la actitud arrogante e irresponsable de personas, que no tienen una percepción exacta de dónde, por qué y para qué están donde están, estoy sufriendo al ver a muchos amigos en apuros.

Serán muchos más, pero conozco a un buen número de socialistas, que desde hace tiempo, al menos desde que nos opusimos a determinadas medidas disparatadas del PP en el gobierno, vienen trabajando en la modulación de un discurso sobre la Sociedad de la Información, que armonice las nuevas e irrenunciables posibilidades que ofrece el mundo digital, con las industrias culturales tradicionales, animando y ayudando a que la necesaria reconversión de sector cultural, se haga para mejorar y para crecer, y no sólo para arrasar con todo lo que había. Alguien no ha respetado el esfuerzo de esas personas, y ha prescindido de su sabio consejo, dando pasos que nunca se deberían de haber dado, sin abrir previamente un diálogo y haber sumado voluntades.

Y ahí nos vemos, con el Gobierno reculando y cruzándose declaraciones que sólo sirven para crear desconcierto y dar alas a una oposición, que ha visto más posibilidades en el hara-kiri del adversario, que en su propia capacidad para batirlo.

Confío en la capacidad ese grupo de socialistas de ley, para reconducir el asunto. Espero que de lo ocurrido saque todo el mundo lecciones positivas, que nos permitan encarar los retos que tenemos por delante, tomando la iniciativa y liderando lo que debe ser una transformación profunda, pero presidida por la justicia y el respecto de todos los derechos, especialmente los fundamentales.

Creo que sería un buen momento para abrir una reflexión sobre el dominio público del conocimiento, pero sin dejar nada fuera, vaya que al amparo de "los pobrecitos artistas que no tienen que comer", quienes se estén llevando el gato al agua sean la industria famacéutica, los grandes grupos editoriales y los nuevos apocalípticos, elevados a la categoría de gurús por twitter.

sábado, 5 de diciembre de 2009

... y lo que más me preocupa, las formas

Mi opinión sobre el fondo del asunto que más se ha movido en la red en los últimos días, es de sobra conocida, creo que la propiedad intelectual es un robo. Los argumentos están esparcidos por este blog y he tenido la oportunidad de exponerlos en numerosas ocasiones y en distintos foros. Pero en esta ocasión no quiero hablar del fondo, sino de la forma.

Creo que quienes han montado este lío quieren muy poco al Presidente del Gobierno y al Partido que encabeza, a pesar de estar ejerciendo sus cargos nombrados por su gobierno y estar actuando al amparo de su legitimidad. ¿Cómo es posible lanzar una reforma de las características que se plantea sin diálogo, por la puerta de atrás y siendo sólo sensibles a los intereses de unos colectivos, que han condenado los tribunales por estar actuando de mala fe? ¿Por qué se tienen que tragar este sapo, un buen número de diputados, senadores y representantes del PSOE que llevan años armando todo un discurso integrador alrededor de este asunto? ¿Por qué están llevándonos a un enfrentamiento con quienes deberían ser nuestros aliados?

Creo que sería un buen momento para reflexionar; ser conscientes que las cosas han cambiado mucho y que los mismos vientos de democracia participativa, que en un momento auparon el proyecto socialista, se pueden convertir en una tormenta que acabe arrasándolo todo. No se puede estar animando a la innovación desde el discurso político y, a la vez, estar usando el aparato de la Administración para crear mecanismos que cercenan el cambio y la evolución.