El intermediario ha jugado un papel fundamental en nuestra sociedad a lo largo de la historia. Desde los poderosos mediadores con el más allá que han tenido todas las culturas, hasta los pequeños intermediarios en las transacciones económicas o en la actividad social cotidiana; el papel del intermediario siempre ha sido clave, por lo imprescindibles que se han hecho en cada caso y por lo rentable que ha llegado a ser esta profesión, especialmente en algunos sectores.
Internet y las posibilidades que está abriendo la Web 2.0, nos ponen frente a nuevas posibilidades:
Llevado este asunto a la diversidad de sectores que componen la vida social, política y económica, las consecuencias serán importantes y los cambios profundos. Es seguro que las resistencias van a ser motivo de conflictos enconados y duraderos.
Sin entrar en el fondo del asunto, que seguro nos llevaría a sesudas reflexiones filosóficas, creo que una estrategia acertada sería formular la resolución de los problemas actuales partiendo de esta evidencia. No analicemos los retos, partiendo del modo en como se venían resolviendo los problemas; propongamos la respuesta a los retos, en las condiciones que estamos ahora.
Todo se puede hacer con participación directa de los interesados, todos los interesados o afectados en alguna cuestión o negocio, pueden y deben tener la oportunidad de opinar, de expresar su apoyo o su rechazo y de compartir con otros su propia participación en el asunto del que se trate.
En todos los casos, la red de relaciones, la herramienta o el constructo de conocimiento que se formule tendrá que comenzar siendo una versión beta, que rodada en la red irá siendo un versión más amplia, y aunque siempre más estable, también siempre en evolución.
¿Estamos dispuestos a asumir nuevos papeles de acuerdo con nuestras capacidades, conocimientos y experiencia? Aquí creo que es donde está el verdadero reto de la innovación, no tenemos que esperar sólo el cambio de los demás, tenemos que cambiar todos y cada uno de nosotros.
Internet y las posibilidades que está abriendo la Web 2.0, nos ponen frente a nuevas posibilidades:
- ¿Y si pudiéramos prescindir de todos los intermediarios?
- ¿Y si fuera posible el contacto entre todos proveedores y todos clientes de manera directa, y sin necesidad de mediación?
- ¿Y si estuviéramos en una estructura horizontal?
- ¿Y si la participación colaborativa en redes de conocimiento hace innecesaria la intermediación ajena al propio protagonista de la transacción que sea?
Llevado este asunto a la diversidad de sectores que componen la vida social, política y económica, las consecuencias serán importantes y los cambios profundos. Es seguro que las resistencias van a ser motivo de conflictos enconados y duraderos.
Sin entrar en el fondo del asunto, que seguro nos llevaría a sesudas reflexiones filosóficas, creo que una estrategia acertada sería formular la resolución de los problemas actuales partiendo de esta evidencia. No analicemos los retos, partiendo del modo en como se venían resolviendo los problemas; propongamos la respuesta a los retos, en las condiciones que estamos ahora.
Todo se puede hacer con participación directa de los interesados, todos los interesados o afectados en alguna cuestión o negocio, pueden y deben tener la oportunidad de opinar, de expresar su apoyo o su rechazo y de compartir con otros su propia participación en el asunto del que se trate.
En todos los casos, la red de relaciones, la herramienta o el constructo de conocimiento que se formule tendrá que comenzar siendo una versión beta, que rodada en la red irá siendo un versión más amplia, y aunque siempre más estable, también siempre en evolución.
¿Estamos dispuestos a asumir nuevos papeles de acuerdo con nuestras capacidades, conocimientos y experiencia? Aquí creo que es donde está el verdadero reto de la innovación, no tenemos que esperar sólo el cambio de los demás, tenemos que cambiar todos y cada uno de nosotros.

