No lo ha matado nadie, tras su gloriosa victoria sobre el comunismo y víctima de su propia avaricia se ha suicidado.
Algo tendrá que venir a sustituir ese sistema, pero como dejemos que sean los mismos, los que alimentaron ese monstruo hasta su locura suicida, los que articulen el nuevo entramado, tendremos un nuevo problema.
Está claro que hay que apagar el incendio en el que nos han metido, pero alguien tendrá que quitar el combustible a los incendiarios y alguien tendrá que exigirles responsabilidades.
Desgraciadamente veo a la izquierda mucho más preocupada de salvar los restos de un naufragio, que paradójicamente siempre había vaticinado, que de formular alternativas ante esta nueva realidad.
No deja de ser frustrante que análisis tan certeros como los de Manuel Castells o reclamos permanentes, como los de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, sean como una prédica en un desierto.
Aunque no sirva para nada, yo me voy a seguir preguntando cosas.
Algo tendrá que venir a sustituir ese sistema, pero como dejemos que sean los mismos, los que alimentaron ese monstruo hasta su locura suicida, los que articulen el nuevo entramado, tendremos un nuevo problema.
Está claro que hay que apagar el incendio en el que nos han metido, pero alguien tendrá que quitar el combustible a los incendiarios y alguien tendrá que exigirles responsabilidades.
Desgraciadamente veo a la izquierda mucho más preocupada de salvar los restos de un naufragio, que paradójicamente siempre había vaticinado, que de formular alternativas ante esta nueva realidad.
No deja de ser frustrante que análisis tan certeros como los de Manuel Castells o reclamos permanentes, como los de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, sean como una prédica en un desierto.
Aunque no sirva para nada, yo me voy a seguir preguntando cosas.
