lunes 23 de marzo de 2009

yo devuelvo desde ya

El planteamiento del devolucionismo, incorpora una idea fuerza que comparto de manera total. Por muy novedosa que sea una idea, y por muy originalmente que sea plasmada en una obra, la aportación del autor es una ínfima parte del universo cultural que realmente configura la obra.

Gracias a esa mínima aportación, los derechos de autor permiten el apropiamiento indebido, de todo el universo cultural que la sustenta, al punto de convertir al autor en único dueño de la misma (bueno, el dueño de verdad es la sociedad que gestiona esos derechos) despreciando y criminalizando al receptor de esta, olvidando que sin él no existe la obra misma.

La idea de que el autor se apropia de una idea, que realmente no es suya, al conformar una obra y luego esa obra es devuelta al dominio público, es mucho más honesto con nuestros educadores, que la mitología de la creatividad individual que nos ha impuesto una industria, que vive de apropiarse de algo de todos, y mercadear con nuestra cultura.

Cuando nos expresamos, devolvemos a la cultura lo que la cultura nos ha dado, y lo honesto sería, no apropiarnos de algo que no es sólo nuestro.

Creo que la reducción progresiva del periodo previo a la devolución al dominio público es una estrategia adecuada para acabar con una situación que la revolución digital ha hecho desmedidamente injusta.

Agradezco a Exploradores Electrónicos lo clarificadoras que han sido sus explicaciones y lo especialmente interesante que es el dossier que han preparado sobre Devolución y Propiedad Intelectual

Por todo lo cual yo devuelvo desde ya al dominio público.