Esta crisis, a diferencia de otras en el pasado, no es un paréntesis, un bache o una contracción. Esta crisis es el resultado del atrofiamiento especulativo de una sociedad. La falta de ideas para salir de ella, la prueba más clara de que el atrofiamiento podría ser irreversible.
Es imprescindible que se abra un debate, global y democrático, para encontrar respuestas nuevas a los nuevos problemas a los que nos enfrentamos.
Y hay muchas cosas que se podrían hacer:
De la derecha sabemos cuál es la intención; tomar el poder, enjugar responsabilidades y utilizar los recursos públicos para mantener los privilegios de los privilegiados, y promover de nuevo un sistema en el que un poco para casi todos, se consiga a costa de que unos pocos tengan muchísimo.
La izquierda, en lugar de enredarse en dar detalles del cómo resolver el problema heredado, debería preocuparse más del qué hacer para el futuro y de explicar el por qué hacerlo sobre unas bases éticas diferentes.
Hasta que no ilusionemos a la gente, con que la salida a la crisis es construir un mundo más justo, en el que los sinvergüenzas lo tenga mucho más difícil, va a faltar el aliado fundamental para el éxito, que no son otros que los ciudadanos en su conjunto.
Es imprescindible que se abra un debate, global y democrático, para encontrar respuestas nuevas a los nuevos problemas a los que nos enfrentamos.
Y hay muchas cosas que se podrían hacer:
- Promover, financiándolo incluso de manera general, el desaprendizaje de viejos hábitos y el aprendizaje de nuevos métodos y herramientas nuevas.
- Reforzar las redes y la comunicación.
- Ampliar el valor del conocimiento y reducir el valor del dinero.
- Cambiar la organización del trabajo aprovechando las potentes herramientas de comunicación que tenemos ahora.
- Reducir el tiempo de paso a dominio público de las obras.
De la derecha sabemos cuál es la intención; tomar el poder, enjugar responsabilidades y utilizar los recursos públicos para mantener los privilegios de los privilegiados, y promover de nuevo un sistema en el que un poco para casi todos, se consiga a costa de que unos pocos tengan muchísimo.
La izquierda, en lugar de enredarse en dar detalles del cómo resolver el problema heredado, debería preocuparse más del qué hacer para el futuro y de explicar el por qué hacerlo sobre unas bases éticas diferentes.
Hasta que no ilusionemos a la gente, con que la salida a la crisis es construir un mundo más justo, en el que los sinvergüenzas lo tenga mucho más difícil, va a faltar el aliado fundamental para el éxito, que no son otros que los ciudadanos en su conjunto.

3 comentarios:
Estoy de acuerdo en algunos planteamientos del tema. Efectivamente como dices, "esta crisis es el resultado del atrofiamiento especulativo de una sociedad", donde vale más lo que tienes o lo que aparentas que lo que eres, donde se ha olvidado hablar, compartir, debatir, se nos ha atrofiado la mente, donde creo que se ha olvidado la esencia fundamental de la persona: SER. Propones foros de participación, pero ¿sabemos hablar y queremos que nuestra palabra se oíga? o preferimos escudarnos en nuestra música, nuestros vídeos, mi portatil?. ¿Cuántas manifestaciones públicas vemos hoy en día, para protestar por el gran número de parados que están sufriendo la crisis?. Propones nuevos métodos y herramientas. Pero ¿cómo se modifica un modelo educativo, que ya se ha visto fracasado y que estamos viendo?.
Vamos como tú dices a mejorar las redes y la comunicación, pero por favor, que sean efectivas, reales, participativas, tolerantes, respetuosas y no unipersonales y sobre todo que empezemos a cambiar la sociedad, hacia esos valores que se han quedado olvidados. Y vamos a ampliar el pensamiento único hacia el pensamiento compartido. Yo sobre quien es el responsable no me pronuncio, pero sí creo que tenemos unos políticos que no se comprometen con la realidad social y que trabajan más por conseguir mejoras profesionales personales y que no convencen a la sociedad en el trabajo que hacen. Saludos.
Permitid que añada alguna propuesta más a las que tan acertadamente a señalado Carlos:
No dedicar ni un euro publico a salvar empresas poco competitivas, mal gestionadas o poco viables, principalmente en el sector del ladrillo, financiero y de automoción.
Algunos dirán, ¿y que hacemos con los empleados? Estas empresas utilizan ese argumento como chantaje para solicitar dinero público. Lo que me lleva a la siguiente propuesta.
Dedicar los cientos de miles de millones de euros de dinero público a confeccionar un plan urgente para reinsertar a esos trabajadores en el mercado de trabajo. Sobre todo con formación remunerada para el reciclaje de esos empleados a la industria de I+d+I, energías renovables y del conocimiento libre. Con esta acción nos situaríamos a la cabeza de la transformación mundial del sistema.
Que no nos engañen más, el sistema económico en el que se basa nuestra estructura social actual a muerto. Podemos seguir haciendo lo de siempre para que la élite siga igual, o aprovechar la extrema situación actual para hacer, lo que de todas formas tendríamos que hacer más adelante, concentrar nuestros esfuerzos en transformar el mercado laborar y el sistema para ser competitivos en la industria del conocimiento e industrias limpias.
Un saludo.
Me gustaría responder al autor del blog y no entrar en debates con los comentaristas, para no hacer un flame entre él y yo y dirimir aquí nuestras diferencias, pero no puedo aguantar:
Sr. antonio, me parece una sandez, lo que ud. dice, dígame que gobierno de izquierda o derecha, democrático o dictatorial, progresista o conservador puede aguantar el despido de cientos de miles de sus ciudadanos, tal vez millones?? Ninguno.
Vaya ud. a Europa diciendo que tiene a 8 millones de parados, (4 actuales más otros 4 que entre en su reconversión). Dura su mandato días, horas...
Acepta ud. ser el ministro de trabajo que tome esa decisión?? No sea dogmático.
Acepta reciclarse en una nueva actividad, dónde además no se le asegura su nuevo puesto de trabajo??
Puede ud. asegurar que las energías renovables o cualquiera de las actividades emergentes actuales podrán soportar la economía nacional per semper, y no suceda que dentro de 20 años no ocurra como con el sector del ladrillo actual??
No me responda que ya me sé yo la respuesta
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