miércoles, 26 de noviembre de 2008

Progreso

Copiar no siempre resultó tan fácil como en la era digital.

En ocasiones, mejorar el original fue tarea imposible y copiarlo un objetivo inalcanzable.

En Mérida hay un ejemplo material en forma de acueducto, que siempre me llamo la atención; la rudeza de la copia, ante la esbeltez del original (mil quinientos años más antiguo) nunca me dejó indiferente y siempre me hizo pensar en el concepto de progreso.

Foto del Acueducto de San Lázaro (original romano, en segundo plano) y del Acueducto del siglo XVI (replica moderna, en primer plano) en Mérida (España)

1 comentario:

Dario dijo...

A mí me pasaba algo parecido, primero ver el embalse de Proserpina y luego observar cómo el arquitecto no pudo lograr evitar que se inunde mi baño.