La sociedad en red en la que vivimos, se sustenta en un principio de comunicación interactiva en pie de igualdad. No hay creadores y espectadores en el sentido tradicional del mundo del espectáculo, por más que las manifestaciones artísticas del pasado también se hayan digitalizado y circulen por la red.
Todos somos creadores de tecnología y todos somos productores de conocimiento, porque nuestra sociedad en red se construye cada día, con los millones de procesos comunicativos que se producen.
Indudablemente hay que proteger a aquellos que quieran vender sus creaciones, pero hay que cuidar también a todos aquellos que opten por compartir su conocimiento y sus obras, no sólo porque son muchos más, sino porque el uso que hacen de la propiedad intelectual de sus obras, compartiéndolas, es tan respetable como el de su venta, y su aportación al desarrollo global de la sociedad en red, fundamental e insustituible.
martes 8 de enero de 2008
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1 comentarios:
Buen post.
Abrazos
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