viernes, 31 de agosto de 2007

globalismo o glocalismo, pero nunca más nacionalismo

El nacionalismo (sustentado en el principio tribal de que existimos nosotros y existen otros) ha fracasado, incluso en la mejor de sus formas, que es el internacionalismo.

Frente a jerarquías, redes. Frente al secreto, transparencia. Frente a lo privativo, lo libre. Frente a lo simple, lo diverso. Frente a la imposición, conversación.

Propongo sustituir el principio de identidad, que hay nosotros y otros, por el principio de comprensión; todos somos los otros, pero podemos conversar, por encima de tribus, naciones o sectas.

Si glocal, y por extensión "glocalismo", es muy retorcido; progresismo global, bien podría ser GLOBALISMO.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Nuevas tecnologías, viejos problemas

Si alguien piensa que esta ilustración tenga alguna relación con el proceso de migración a software libre que estamos viviendo en Extremadura, será mera coincidencia.

La propiedad intelectual en Internet no existe, sin duda

Un buen amigo, a raíz de mi reflexión anterior sobre la propiedad intelectual en Internet, me ha recordado algo sobre lo que trabaje hace algún tiempo.

Al realizar mi tesis doctoral, en la que buscaba una sistematización de los tipos documentales en Internet, tuve que aprender lo que era el TCP/IP, y uno de los descubrimientos fundamentales era que Viton Cerf y Robert Khan habían puesto en marcha una solución inversa, al convertir en el elemento esencial para existencia de la red misma, la identificación del destinatarios de la información que circula.

Desde su nacimiento, si algún propietario tiene Internet, son los destinatarios de la información. El protocolo que permite que Internet exista y por el que se canaliza toda la información que circula en la red, está compuesto fundamentalmente por información del destinatario, y es por tener esa información del destinatario por lo que puede ser vehículo de transmisión de información y circular por la red.

¿Cómo puede alguien intentar desposeerme de algo que sin mí no existiría?

Lo que está en Internet es de los destinatarios de la información, por muy grande que sea el negocio que algunos estén haciendo, al apropiarse de lo ajeno.

lunes, 27 de agosto de 2007

¿Le echáis una manita?

Muchos sabréis que el Presidente de la Junta de Extremadura mantiene un blog, pero si no lo seguís, no sabréis que está haciendo planteamientos de participación muy interesantes.

Este verano, una reflexión que incorporó sobre el terremoto de Perú, dio pie a un interesante intercambio de propuestas, que parece que le han animado a formular el planteamiento de ayudarle a hacer el discurso del Día de Extremadura.

Sé que algunos de los seguidores de este blog podéis echarle una manita.

Muchas gracias.

domingo, 26 de agosto de 2007

No digo yo, que haya que hacer esto...

... pero está claro que hay que hacer un esfuerzo para que el software libre encuentre más y mejores canales comerciales, pero como digo, tampoco hace falta pasarse ;)


sábado, 25 de agosto de 2007

La propiedad intelectual en Internet no existe, ni podrá existir

Así de claro y así de simple. Por mucho que se empeñen en desmentirlo los vampiros de la sociedad general de autores.

La propiedad intelectual, como cualquier otro tipo de propiedad sólo se puede reclamar sobre realidades materiales e Internet no lo es.

Internet es un proceso, que transforma señales (la información) y las hace circular hasta que encuentra su destino, para volver a recomponer, la información, pero nunca el soporte.

En ese sentido si nadie es dueño del conjunto de la red, nadie es propietario de los procesos que en ella se producen.

Abolir la propiedad intelectual se hace tan necesario, como fue abolir la esclavitud.

Panamá en el corazón y en el horizonte

Al participar en el Proyecto de Apoyo al Tecnoparque Internacional de Panamá, que desarrolla la Comisión Europea, tuve la oportunidad, en septiembre pasado, de conocer la Ciudad del Saber, en la antigua base militar de Clayton, desde donde se domina el prodigio de las Exclusas de Miraflores.

Conocí gente maravillosa y rincones muy evocadores; el Camino de las Cruces, Portobello, Corte Culebra, el Río Chagres, Balboa, la Zona, Amador... Rincones que se presentan como un libro abierto a la comprensión de lo que fuímos y de lo que somos.

Quizá es una afirmación exagerada, pero la historia del Canal y de Panamá, nos permiten conocer las claves de los siglos XIX y XX. el fracaso de los nacionalismos pretenciosos europeos y la eficacia intervencionista norteamericana, con sus consecuencias.

Recomiendo una lectura al respecto. Un camino entre dos mares: la creación del Canal de Panamá (1870 - 1914), de David McCullough, publicado por Espasa en 2004.

Según mis últimas noticias algunos de los amigos con los que trabajamos aquellos días, han promovido una serie de actvidades de promoción del software libre. Aún está en pie el compromiso de presentar el Centro de Referencia en Software Libre, que el gobierno panameño va a crear en la Ciudad del Saber, cosa que vamos a procurar hacer en breve.

Panamá, que en el año 2000 recuperó la soberanía sobre el total de su territorio y asumió la explotación del Canal, se ha embarcado en el proyecto de la ampliación del Canal para permitir que buques que exceden del máximo de las exclusas, las dimensiones Panamax, puedan atravesar el Canal. La ampliación es una actuación de tanta envergadura, que el 22 de octubre de 2006 se celebró un referendum, en el que se ratificó el proyecto, después de un gran debate, que tuve la oportunidad de seguir en parte y en el que se consideraban aspectos, como la necesidad real o no de que barcos post-Panamax pasen por el Canal, hasta cuestiones medioambientales.

Lo real y cierto es que en Panamá se va a ampliar el Canal. Si al construirlo, se registró un estrepitoso fracaso europeo y un estratégico éxito norteamericano, esperemos que en esta ocasión a los europeos nos vaya mejor que entonces.

Creo que el software libre es una de las vías para que ese proyecto no sea monopolizado en exclusiva por empresas norteamericanas, abriendo muchas más oportunidades para los propios panameños y para el resto del mundo. Os animo a que ayudemos a los compañeros panameños del software libre y de la Ciudad del Saber a tener éxito en su empeño, porque será muy bueno para todo el mundo. En breve procuraremos que estén por aquí para contarnos cómo van y para que podamos reforzar unos lazos tan enriquecedores.

jueves, 23 de agosto de 2007

Mensajes claros es distinto que tonterías o simplezas

Esta reflexión nace de haber escuchado a George W. Bush diciendo simplezas, en uno de esos discursos para tontos que le escriben, y además de empezar a temer que, de un momento a otro, tire una bomba atómica, porque ha dicho que en Irak quieren que pase lo mismo que en la II Guerra Mundial; he caído en la cuenta de que lo de comunicar con claridad lo del software libre, no significa decir simplezas o tonterías.

Me explico, la estrategia de comunicación que propongo, debe buscar unos cuantos mensajes claros acerca de los cuales haya un consenso general y deben ser transmitidos, como cada uno quiera, pero sin que induzcan a contradicciones. Pongo un ejemplo, yo he dicho en alguna ocasión, "en un entorno de software libre no hay, ni habrá nunca virus". Creo que es un argumento irrefutable, y sin embargo, siempre ha habido alguien que me ha dicho: "no, no, eso no se puede asegurar".

¿Que pretendo? Si lo anteriormente dicho no es mentira, que lo digamos todos, todas las veces que podamos. En software libre no hay virus, ni los habrá.

¿Qué podría ocurrir? Que alguien salga diciendo, eso no es verdad: porque en el hipotético caso de que miles de usuarios, que utilizaran la misma distribución, máquinas iguales, su misma personalización Y TODOS LAS MISMAS CONFIGURACIONES DE ADMINISTRADORES Y USUARIOS, existiría la posibilidad de que hubiera un sofisticado virus que puediera llegar a atacarles

Respuesta del no experto; o sea, que puede haber virus en el software libre

A eso me refiero.

La informática de juguete

Llevar adelante una estrategia de comunicación del software libre exige un amplio consenso sobre algunos aspectos, que permita enviar conjuntamente mensajes claros. Para conseguir un consenso, nada mejor que un debate. Eso propongo, que debatamos ampliamente sobre determinadas cuestiones que son recibidas por la mayoría de la gente, con gran confusión.

Para empezar, me atrevo a atacar una percepción que me gustaría contrastar, para saber si es compartida, o si es una tontería, que alguien me saque de mi error.

Siempre he tenido la percepción de que a partir del Spectrum, la informática de juguete suplió, para muchos, y sustituyó en gran medida después, a la informática seria que había existido desde entonces. A tal punto, que la mayor empresa de informática instaló en unas nuevas máquinas llamadas PC, un sistema del que se despreocupó tanto, que dejó que una pequeña empresa fijara las condiciones de uso, algo nunca hecho antes por esta empresa.

¿Qué pasó después? Pues que esa informática, aunque fuera de juguete, ponía al alcance de la gente posibilidades muy lejanas para cualquiera hasta entonces, y el mercado creció de manera espectacular. El resto de la historia ya lo sabemos, virus, inseguridad, falta de fiabilidad, etc.

¿Me equivoco?

martes, 21 de agosto de 2007

Tenemos que conseguir que el software libre sea cosa de más

Prometo que no se trata de la depresión de vuelta de vacaciones. Pero muchas veces se me cae el mundo a los pies. Que gente muy inteligente y muy capacitada, prefiera entrar en la gran mentira del software privativo, y teniendo la oportunidad de hacer las cosas bien, esté jugando incluso a la contra, resulta un poco frustrante.

Cada día soy más consciente que nos enfrentamos sobre todo a un problema de comunicación, y que amparados en esa desinformación, muchos tienen montado el chiringuito de la informática sin responsabilidad; mientras que existan los virus, los sistemas fallen y la seguridad sea un concepto relativo, difícil será que algún responsable, sea responsable de algo.

Quiero ver las cosas en positivo. En ese sentido, voy a proponer al comité organizador 4ª Conferencia Internacional del Software Libre, que se celebrará en Málaga en febrero próximo, que hagamos especial hincapie en la cuestión de la comunicación.

Si no conseguimos que las redes de conocimiento del software libre desarrollen redes de comercialización, el márquetin de la ignorancia seguirá ganando la partida.

domingo, 19 de agosto de 2007

Carreteras y tráfico, la gran hipocresía nacional

No pretendo proponer una solución, tampoco pretendo difundir un problema de sobra concocido. No es mi intención valorar la tragedia cotidiana que conlleva. No va contra Aznar, pero es prueba de lo que digo. Sólo incluyo esta reflexión para evidenciar una gran hipocresia, que afecta a la industria, a las autoridades y al conjunto de los ciudadanos.

¿No es una gran hipocresía que se vendan coches para circular a unas velocidades totalmente ilegales, cuando ni los servicios de emergencia pueden superar los límites máximos?

¿No es una gran hipocresía cobrar más impuestos, por matricular y permitir la circulación de vehículos con potencias muy superiores a las necesarias?

¿No es una gran hipocresía, utilizar el código de la circulación con afán recaudatorio?

¿No es una gran hipocresía seguir lanzando mensajes de éxito social asociados a la potencia y prestaciones de los vehículos?

¿No es una gran hipocresía colocar destroza amortiguadores, para que se circule a la velocidad indicada en cascos urbanos?

¿No es una gran hipocresía, no promover el uso de transportes colectivos, mediante su mejora radical y generalizada, para que fueran competitivos?

Todo lo que es más el coche, que un medio de transporte, es donde está el problema; impuestos, producción, nivel social, fuente recaudatoria por circular bien (combustible) o mal (multas), etc.

Si alguien abandona la hipocresía (y creo que deben ser las autoridades) se podrá atenuar el problema, si seguimos mintiédonos, lo veo difícil.

sábado, 18 de agosto de 2007

No lo tengo... (y no te lo quiero vender, añado)

Ya de vuelta e incorporado sin descomprensión. Me he levantado con el salitre mañanero del retumbar de las olas y un cacarear de gallos, antes clarear el día, y después de unos cuantos kilómetros más que todos los días, de nuevo en Mérida (menos calurosa que cuando nos fuimos hace dos semanas).

Todo está tranquilo, la mayoría está aún de vacaciones. Justo un buen momento para ver otra perspectiva de las mismas cosas de siempre. La conversación más importante del día ha girado alrededor del tema; la competitividad.

Hay un factor fundamental en ese concepto; la "capacidad", y no es cuestión de oferta o de calidad de la misma. Que se lo cuenten a los magníficos herreros del medioeste americano, cuando apareció en Ford T. La capacidad para hacer buenas herraduras era incuestionable, pero el problema era otro. Lo que el nuevo mundo demandaba eran gasolineras, talleres y vendedores de coches; teniendo coche, muchísimos más que los que tenían caballo.

No comprender el profundo cambio que está experimentando nuestro mundo, es el mayor riesgo para todos, para los empresarios, para los trabajadores, para los políticos...

Esta misma tarde, intentando comprar un libro de resultas de esa conversación, y me he encontrado con el ejemplo palpable de esa falta de comprensión. El libro ya lo había localizado, y sin buscar en exceso, tenía tres opciones para comprarlo a través de la red. Pero por pisar la calle y poder ver algunas novedades he preferido preguntar por él en la sección de libros del Corte Inglés. La respuesta a mi pregunta ha sido la que resalto en el título: "no lo tenemos, habría que pedirlo" (ni que eso sea un problema, para el Corte Inglés, me dije).

Antes incluso de desvelar mis verdaderas intenciones, la amable señorita me pone la pega: "... y ya sería para septiembre", dicho con un tono clarísimo de intentar desanimarme.

Que la más potente maquinaria de venta de nuestro país, no sea capaz de percibir el riesgo real de competitividad al que se enfrenta, me llama mucho la atención. A poco que se hubiera interesado por quién le preguntaba, habría sabido que no era la primera vez que compraba algún libro que debía pedirse, podría haber sabido hasta lo poco que tardo en acudir cuando me avisan, aunque ellos tarden mucho más de lo prometido y podría haber sabido (sin necesidad de conocerme) hasta los gustos propios y los regalos que suelo hacer. Y sin embargo el comportamiento ha sido; no lo tengo y no te lo quiero vender.

Si estos, con todo lo que gastan en saber, que hasta D. Isidoro nos felicita el cumpleaños. Siendo como son, las grandes catedrales de nuestra época, no se han enterado de lo que está pasando, ¿qué no será de todos los demás?

Un cambio en lo hábitos, una pequeña mejora en el nivel formativo general, un aumento en los factores de conectividad, una mejora en la capacidad logística de los distribuidores, una mejor organización de los productores o un simple abaratamiento de los envíos, puede dar al traste con millones de inversiones y de recursos puestos en la venta presencial, y evidenciar a las claras, la endeblez del sistema, con la existencia de un nuevo mundo.

Es verdad, que para los desheredados, los sufridos comerciantes de las pequeñas comunidades rurales, se abre una oportunidad impensable hace muy poco. Pero esta claro que la competitividad (la capacidad para evitar la propia desaparición y la creación y aprovechamiento de nuevas oportunidades) depende claramente de la actitud.

En un país donde nos gusta tanto comprar, sobre todo desde que empezamos a poder compar algo, porque hay oferta y hay capacidad de compra; que los que viven de eso, no estén lanzados a conquistar ese nuevo espacio social y económico, es cuando menos, inquietante. Y algo que está asegurado es que si no lo hacen quienes ahora se dedican a ese negocio, otros lo harán. Y a lo mejor no tienen, ni que venir, como ahora vienen los chinos a almacenes y bazares llenos.

Como digo, de la playa a la plaza, y a torear. Mucho trabajo por delante, para conseguir entrar colectivamente en un nuevo mundo, que nos salva, o nos lleva por delante. Si de algo estoy convencido, es que con medios como este, podremos hacer algo, tampoco sé exactamente cómo, pero en eso sé que nos vamos a ayudar.

jueves, 16 de agosto de 2007

Playas ¡Viva la democracia!

Si Ortega visitara cualquier domingo estival las actuales playas españolas, se cuestionaría lo de la España invertebrada.

No digo yo que la sola declaración de dominio público de las orillas patrias, tanto maritimas, como fluviales, de por sí, nos haya hecho más iguales. Pero está claro que el ritual playero nos ha acercado mucho.

¡Qué espacio de libertad! Cada uno llega a la hora que mejor le viene y se va cuando le parece, cada cual muestra lo que quiere y siente la vergüenza que le apetece.

No es que hayan desaparecido las clases, y sé que son muchos los que tienen difícil disfrutar de ese espacio de libertad, pero aquí las diferencias parecen menos, con todos unidos por la deuda hipotecaria, en el remojo del rompeolas. Unos muestran músculo y otros michelín, unos cerveza y otros tinto de verano, unos van a ver y otros a que los vean, pero todos ligeros de ropa no nos diferenciamos tanto.

No sé en otros sitios, pero en las playas no hay fractura, ni parece que haya ningún estallido en ciernes.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Extremadura no debe a nadie los ordenadores de sus aulas

Quien no sea provinciano, a diferencia de los que como yo lo somos, puede tener cubiertas sus necesidades informativas con sólo leer la prensa nacional. Pero los de provincias debemos alimentar nuestras necesidades informativas con al menos un medio provincial/regional. Estos medios sobreviven porque además de un mercado institucional marcadamente clientelista, existe un todopoderoso mercado inmobiliario que necesita canalizar su oferta y cubrirse las espaldas manteniendo una gran influencia en la política local, funamental para su negocio.

Una de las características de estos medios es las tremendas dificultades que tienen para hablar bien de lo propio. Sirva de prueba el titular utilizado por el diario HOY para decir algo positivo de Extremadura; a saber: "Cataluña triplica a Extremadura en número de alumnos por ordenador en las aulas" y subtitula "Ninguna comunidad se acerca a la tasa de un equipo informático por pupitre de la región extremeña". ¿Se puede ser más retocido y más acomplejado? A que se te ocurren cientos de formas de decirlo para que se entienda. Pues, no. Hasta lo más positivo es dicho para que parezca negativo.

Al hilo de este asunto hay que decir que la mayor parte de esos ordenadores, que se instalaron en las aulas extremeñas y que pusieron a la región a la cabeza del mundo en equipamiento informático en todos las centros educativos públicos, se financió con el 50 % del crédito extraordinario que permitía la Ley de Deficit 0 del gobierno Aznar. 60 millones de euros que pagan los extremeños año a año. No son los únicos ordenadores, pero fueron los ordenadores que marcaron la diferencia, esos no se los ha pagado nadie a Extremadura.

Por eso, que nadie nos utilice en ningún debate interesado. Los ordenadores del sistema educativo extremeño cuestan lo mismo que unos 20 kilómetros de autovía. En Extremadura su gobierno puso esa prioridad y consigió los fondos por sus propios medios. Otros han tenido otras prioridades, teniendo muchas más posibilidades. A cada uno lo suyo.

la puesta de sol prometida

Así atardece en El Palmar,,,

lunes, 13 de agosto de 2007

Para algunas cosas todos tontos

España es un país divido entre listos y tontos. No es una división única e irreversible. En algunas ocasiones se forma parte de la España de los listos, y en otras de la España de los tontos. La España de los listos es la de las facturas sin iva, de las recalificaciones millonarias, de los pagos en negro, pero también la del listo que se salta la cola, que aparca donde le viene bien o que se cuela sin pagar. Estamos rodeados de listos que se comportan como si las normas fueran sólo para los demás. Al que planta membrillos en lugar de ladrillos y que paga por aparcar o que espera su turno, a nosotros, los tontos, cada día nos cargáis más los listos; y nos vamos a alegrar, si por fin, algún día, pagan las multas, y la ley castiga a los que se lo merecen. Si no lo conseguimos, será difícil convivir con tanto listo haciendo lo que le parece.

En lo de software privativo, hay muchos tontos (todos los que pagan al comprar un ordenador) y muchísimos listos, todos los que nunca pagan una licencia de los muchos programas que usan.

Pues en lo del software privativo, tontos tanto los listos, como los tontos. Unos y otros son esclavos de quienes construyen herramientas informáticas, no para solucionar problemas, sino para someter a los demás a su voluntad, a unos diciéndoles lo que pueden o no hacer, y a los otros declarándolos proscritos y amenazándolos, a sabiendas de que cuando quieran hacer algo oficial, tendrán que pagar el diezmo por el perdón.

Desde la colina del software libre y militando desde siempre en el equipo de los tontos, no deja de producir cierta satisfacción ver a tanto listo, con cara de delincuente y con tanto problema añadido. Yo sigo prefieriendo ser de los tontos del software libre, que de los listos esclavos de software privatvo.

jueves, 9 de agosto de 2007

Más ciencia y menos especulación

El verano da oportunidades a la reflexión, que si son acompañados de buenas lecturas pueden dar muy buenos resultados.

El libro de Manuel Castells, Mirela Fernández Ardévol, Jack Linchuan Qiu y Araba Sey, Comunicación móvil y sociedad: una perspectiva global, publicado por Ariel y la Fundación Telefónica en 2006, es una de esas buenas lecturas. Me permito reproducir a continuación un fragmento de la Introducción de esta obra; "Ciertamente, la historia de la tecnologías, incluyendo en ésta la historia de internet, nos enseña que la gente y las organizaciones acaban utilizando la tecnología para propósitos muy diferentes a aquellos que inicialmente intentaron conseguir o concibieron los diseñadores de la tecnologías en cuestión. Además, cuanto más interactiva sea una tecnología, tanto más probable será que los usuarios se conviertan en productores de tecnología mientras la utilizan. Por tanto, la sociedad necesita resolver de forma responsable las incógnitas que suscitan estas nuevas tecnologías. Y la investigacion puede contribuir a responder a algunas de estas cuestiones. Para encontrar estas respuestas, necesitamos adquirir un conocimiento cimentado en la observación y el análisis. En lugar de proyectar sueños y miedos sobre el tipo de sociedad que resultará del uso generalizado de la comunicación inalámbrica. La gente, las instituciones y las empresas ya ha sufrido más que suficiente con las profecías de futurólogos y visionarios que proyectaron y prometieron todo aquello que se les pasaba por la cabeza basándose únicamente en observaciones anecdóticas y progresos mal entendidos. Nosotros nos desvinculamos de tales aproximaciones."

Estarán de acuerdo conmigo en lo sugerente de este pasaje.

Siguiendo un planteamiento semejante, aplicado al mundo del software libre se me ocurren algunas preguntas, que lanzo y que me gustaría retomar de una manera más sistemática, cuando pase este pequeño parón vacacioneal.

¿Cuantas horas de trabajo se pierden por efecto de los virus o de los problemas de fiabilidad de los programas de software privativo?

¿Qué posibilidades de interactividad y de creación de nuevas tecnologías, por el uso, ofrecen los programas privativos, que prohiben a los usuarios la propia creación de tecnologías?

¿Cómo es posible que se sigan manteniendo modos de actuar en la Administración sin sustentarlos en datos reales?

Está claro, como dice Castells y los autores que lo acompañan, que la sociedad necesita resolver de forma responsable las incógnitas que suscitan estas nuevas tecnologías, las inalámbricas, y el resto de las tecnlogías digitales, pero tal y como proponen, sin proyectar miedos e incertidumbres, con ciencia, con transparencia, con datos, sin miedos y sin especualación.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Aplausos a una puesta de sol

Siempre está uno abierto a sorpresas, pero ver una puesta de sol que acaba con una ovación cerrada de cientos de personas en una playa, era algo que no esperaba.

No es el único sitio donde se puede ver como el mar se traga el sol, pero si quieres ver uno, como para aplaudir, en El Palmar lo puedes encontrar.

domingo, 5 de agosto de 2007

Un pequeño respiro y un recuerdo sentido

Por fin, unos días de descanso de las labores habituales para dedicarnos en exclusiva a la doma de fieras.

Con niños, las vacaciones son un cambio en el campo de batalla en el que siempre salimos mal parados los padres, porque se reducen mucho nuestras posibilidades logísticas y se multiplican los diferentes ataques de que podemos ser víctimas.

En esta ocasión hemos optado por un rincón casi silvestre, pero igualmente amenazado por la insaciable bestia de la construcción, donde las opciones consumistas se limitan mucho y sólo hay que gritar para evitar que se maten o hieran a alguien (como siempre), aunque en un sitio donde molestamos menos y no hay que estar diciendo constantemente "que no compro..."

El Palmar, la playa preferida de Eva. Hace un año que nos dejo, desde aquí nos hemos acordado mucho de ella y hemos entendido por qué le gustaba.

No abandono esta tribuna, espero que estos atardeceres mágicos sean inspiradores y me permitan expresar algunas de las ideas que estos días me ocupan.

El arranque de la legislatura, con la obligatoria ordenación del departamento en el que estamos encuadrados, nos está requiriendo mucha atención y esfuerzo, espero que estas dos semanitas sirvan para cargar baterías, porque hay mucho trabajo y muchas ilusiones por atender.

Por cierto, muchas gracias por las aportaciones que estoy recibiendo a los temas propuestos. En próximas entradas comentaré algunas de las propuestas.

Por último, lo de Aznar, Agad y los sinvergüenzas de la Fórmula 1, alguien lo tendrá que explicar, porque por encima de marcas y naciones está claro que van a por Alonso.

jueves, 2 de agosto de 2007

¿Cómo ayudar a las empresas a que incorporen software libre?

Supongamos, y es mucho suponer, que la Administración está decidida a usar software libre. Por grande que sea la Administracion su volumen de actividad no va a ser suficiente para sostener a un sector tecnológico basado en el software libre.

Actuemos en el ámbito empresarial, por ejemplo, desarrollando software libre con recursos públicos y poniéndolo a disposición del sector productivo, y aquí es donde surgen algunas dudas.

¿Cómo hacerlo sin que sea competencia desleal?
Si la Administración desarrolla el software libre ¿qué negocio queda a las pequeñas empresas locales de desarrollo de software libre?

Tengo alguna duda más pero espero respuestas para analizar las posibilidades.