jueves, 27 de septiembre de 2007

Mucho éxito está bien, uno sólo todo el éxito es delito

La ratificación de la sanción a Microsoft abre una nueva era en la regulación de la competencia.

La idea es muy sencilla, los métodos que pueden utilizarse ahora o en el futuro, para impedir el éxito empresarial de los competidores, han variado y variarán con el tiempo.

Juzgar los métodos, ya se sabe que es una labor imposible, porque cualquiera puede construir una máquina que entierre en papeles a los tribunales intentando demostrar que en algún rincón escondido hay una clausula en la que expresamente renunció a no se sabe qué, etc. etc. etc.... La legión de abogados que tienen como misión volver locos a los tribunales, es uno de los grandes negocios que ofrecen las TIC.

Por encima de licencias en sánscrito, hay una evidencia, que además debe ser juzgada por los competidores.

Si al actuar una empresa impone unas condiciones que hacen imposible la actuación de otras, manteniendo además una posición de desequilibrio a su favor que no se ve amenazada en ningún momento, (deberían sonar las alarmas) y unos grandes carteles luminosos CUIDADO EXCESO DE ÉXITO, PELIGRO DE COMETER UN DELITO...

Que el software privativo es un tobogán que acaba en delito por su propia definición, sin duda, sobre todo si el manijero de la máquina de éxito es un insaciable devorador de la competencia.

Pero que no es el único camino para alcanzar el nivel de delincuente, verdad igualmente.

En los próximos años, trampas que se introduzcan en estándares y que obligen a algún tipo de dependencia, fórmulas de publicidad que sólo puedan ser llevadas a cabo por una empresa, servicios que impidan el desarrollo de negocios a su alrededor, etc. serán los caminos de perdición de ejecutivos de éxito.

Si quieren un método, el del software libre cura ese mal. Lo que tú aportas está a disposición de todos desde su origen. Tú podrás explotar tu éxito, pero no podrás impedir que otro lo mejore y lo explote mejor que tú. Es una justa correspondencia, entre otras cosas porque las aportaciones de cada uno, en comparación con el conjunto, son pequeñas aportaciones. Es decir, siempre recibimos muchísimo más de lo que damos.

Pues ya lo saben, mucho éxito está bien; muchísimo, sospeche; todo el éxito, probablemente ha cometido un delito.

1 comentario:

Mauro Rosero Peréz dijo...

Me complace enterarme, hace pocas semanas de la existencia de su blog, de hecho yo también inicie uno hace poco tratando de docuemntar la evolución del sosftware libre en Panamá.

Hoy, escribiendo esta nota me toco escribir un largo email de respuesta a una penosa publicación del diario la prensa.

desafortunada, por los comentarios emitidos por personeros de Microsoft y por las inpresiciones que la periodista Tamara Del Moral presentará en su artículo.

Te envié por email copia del texto de mi email....

Bueno un abrazo, acá en Panamá estamos trabajando fuerte en la consolidación del software libre, hemos creado una peque;a aún pero muy solida comunidad de software libre y nos acercamos a la fecha donde esperamos realizar el MiniDebConf Latinoamericano como anfitriones... para menos de un a;o esto y nuestra participación en el FLISOL son méritos importantes.

U fuerte abrazo y saludo de tus amigos en Panamá que os recuerdan,...