miércoles, 26 de septiembre de 2007

10.300 kilómetros, la distancia que nos une


En otro tiempo, los más de 10.300 kilómetros que separan Mérida de Hanoi eran una distancia casi insuperable.

Hoy nos hemos propuesto trabajar conjuntamente con nuestros amigos de Vietnam y esa distancia nos unirá en una ilusión que compartimos.

Al despedirnos, Nguyen Trung Quynh ha expresado su deseo de que antes de un año podremos ver en Vietnam un proyecto global de software libre, nuestro mejor deseo, que podamos verlo; que nos veamos de nuevo, aquí y allí, casi un compromiso ineludible.

La bella imagen del Chua Mot Cot, una padoga de sostenida sobre una columna, en pie en desde el siglo XI, con la que nos han obsequieado, es el símbolo de una ilusión; la ilusión de poder visitarla algún día, pero sobre todo la ilusión de nuestros amigos de poder llevar a cabo, algunas de la cosas que han visto aquí estos días.

Nguyen Trung Quynh, Nguyen Thuy Nhi y Luu Van Khang, ya están camino de casa, pero hemos acordado un plan de trabajo, que esperamos dé muy buenos resultados.

Vamos a constituir cinco equipos de trabajo, dedicados a aspectos sectoriales:
  • Estrategia política de innovación y software libre
  • Alfabetización tecnológica
  • Administración electrónica
  • Educación
  • Tecnología
que tendrán miembros en Extremadura y en Vietnam.

El objetivo de esos grupos de trabajo será preparar una visita de máximo nivel, que vamos a intentar desarrollar en el marco de las políticas de la Unión Europea en sus relaciones con los países de Asia. Nuestros amigos vietnamitas consideran que si sus máximos dirigentes tienen la oportunidad de conocer lo que se hace en Extremadura con el software libre, apoyarán su desarrollo en Vietnam.

En una nota posterior incluiré algunos detalles de la visita y algunas imágenes que hemos recogido estos días. Pero el mensaje de hoy es que aunque estemos lejos, estamos trabajando juntos.

Buen viaje y buena suerte en la vuelta a casa, amigos.